El flan de galletas María sin horno es uno de esos postres tradicionales que nos transportan a la infancia con cada bocado. Es perfecto para cualquier ocasión: reuniones familiares, meriendas improvisadas o simplemente para disfrutar de un momento dulce sin complicaciones. Este flan se caracteriza por su textura suave, sabor delicado y ese aroma reconfortante que solo las galletas María pueden ofrecer. Además, no necesitas horno ni técnicas complicadas, por lo que es ideal para quienes están comenzando en la repostería.
A continuación, te mostramos cómo preparar este flan paso a paso, con instrucciones claras para que el resultado sea perfecto.
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 2 sobres de preparado para flan (tipo Royal, para 4 raciones cada sobre)
- 18 galletas María clásicas
- 6 cucharadas de azúcar blanca
- Caramelo líquido (para el molde)
Instrucciones:
- Preparar el molde:
Comienza vertiendo una generosa capa de caramelo líquido en el fondo de un molde grande, apto para flan. Asegúrate de que el caramelo cubra bien la base distribuyéndolo con movimientos suaves del molde. Este paso aportará no solo sabor, sino también un acabado brillante al desmoldar el flan. - Triturar las galletas:
Coloca las galletas María en una licuadora o procesador de alimentos. Tritúralas hasta obtener un polvo fino, similar a harina. También puedes hacerlo manualmente introduciéndolas en una bolsa hermética y aplastándolas con un rodillo. Reserva. - Calentar la leche:
En una olla grande, vierte aproximadamente 800 ml del litro de leche (reserva los 200 ml restantes para más adelante). Lleva a fuego medio-alto y deja calentar hasta que esté caliente, sin que llegue a hervir. Remueve ocasionalmente para evitar que la leche se adhiera al fondo. - Disolver el flan en leche fría:
En un recipiente aparte, mezcla los 200 ml de leche fría restantes con los dos sobres de preparado para flan. Añade también las seis cucharadas de azúcar. Remueve bien con unas varillas o cuchara hasta que el polvo del flan esté completamente disuelto y no queden grumos. - Incorporar a la leche caliente:
Una vez que la leche esté bien caliente, vierte la mezcla anterior (la de los sobres de flan con leche y azúcar) poco a poco, sin dejar de remover. Es importante mantener el fuego medio y mezclar constantemente para evitar la formación de grumos o que la mezcla se pegue. - Agregar las galletas trituradas:
Una vez incorporada toda la mezcla de flan, añade el polvo de galletas María a la olla. Sigue removiendo con energía, asegurándote de que se integre por completo y no queden grumos secos. La mezcla comenzará a espesar lentamente. - Cocinar la mezcla:
Continúa removiendo la mezcla sin parar durante aproximadamente 5 a 8 minutos. La textura debe volverse más espesa, similar a una crema pastelera. Este paso es crucial para que el flan tenga la consistencia adecuada al enfriar. - Verter en el molde:
Una vez que la mezcla esté lista, retira del fuego y, con mucho cuidado, vierte el contenido en el molde previamente caramelizado. Hazlo lentamente para evitar salpicaduras o burbujas de aire. Alisa la superficie con una espátula si es necesario.

- Enfriar y refrigerar:
Deja enfriar a temperatura ambiente durante unos 20 a 30 minutos. Luego, cubre el molde con papel film o una tapa y refrigera durante un mínimo de 4 horas. Lo ideal es dejarlo enfriar durante toda la noche para obtener una textura firme y homogénea. - Desmoldar y servir:
Una vez frío y cuajado, desmolda el flan con cuidado. Puedes ayudarte pasando un cuchillo delgado por los bordes internos del molde. Coloca un plato más grande sobre el molde y da la vuelta de manera firme pero suave. El caramelo debe deslizarse naturalmente, cubriendo el flan con un brillo irresistible.
Consejos útiles:
- Puedes decorar la parte superior con un poco de nata montada o unas galletas María enteras para una presentación más atractiva.
- Si no tienes caramelo líquido comercial, puedes prepararlo casero derritiendo azúcar con unas gotas de agua en una sartén hasta obtener un color dorado intenso.
- Este flan se puede conservar en la nevera hasta por 3 días, bien cubierto.
Este flan de galletas María sin horno es la definición perfecta de sencillez y sabor. Con pocos ingredientes y sin necesidad de hornear, lograrás un postre digno de cualquier celebración o simplemente para disfrutar en casa con los tuyos.