Tarta de Crema de Canela y Vainilla para Nochebuena – Una Delicia Cremosa y Aromática

Esta tarta de crema de canela y vainilla es el postre perfecto para cerrar con broche de oro una cena navideña o cualquier celebración especial. Con una base crujiente y dorada de masa quebrada, y un relleno sedoso de crema infusionada con canela y vainilla, esta receta evoca calidez y recuerdos familiares. Su textura suave y su aroma envolvente hacen que cada bocado sea reconfortante y elegante a la vez. A continuación, te explico paso a paso cómo prepararla con todo detalle para que el resultado sea perfecto.


Ingredientes:

Para la base:

  • 200 g de harina común (puede ser de trigo todo uso)
  • 100 g de mantequilla fría, cortada en cubos
  • 50 g de azúcar
  • 1 huevo mediano
  • 1 pizca de sal

Para el relleno de crema:

  • 500 ml de leche entera
  • 2 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 1 cucharada de maicena (fécula de maíz)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 ramita de canela
  • Azúcar glas (para decorar)

Instrucciones detalladas:

1. Preparar la masa quebrada:

En un bol grande, coloca la harina tamizada junto con el azúcar y la pizca de sal. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos pequeños. Con la punta de los dedos o con un mezclador de masa, trabaja los ingredientes hasta obtener una textura arenosa, como migas gruesas. La clave es no calentar demasiado la mantequilla, por lo que debes hacerlo rápidamente.

Añade el huevo entero y mezcla hasta formar una masa homogénea. No es necesario amasar demasiado, solo integrar los ingredientes. Forma una bola, aplánala ligeramente en forma de disco, envuélvela en film plástico y refrigérala durante al menos 30 minutos. Este reposo ayuda a que la masa se enfríe y sea más fácil de estirar sin romperse.

2. Hornear la base:

Pasado el tiempo de reposo, precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Saca la masa del frigorífico y extiéndela con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener un grosor de unos 3 a 5 mm.

Forra con la masa un molde para tartas (de unos 22–24 cm de diámetro), previamente engrasado con mantequilla o cubierto con papel vegetal. Presiona bien la masa en el fondo y los bordes, corta el exceso y pincha la base con un tenedor para evitar que se infle durante la cocción.

Cubre la base con papel de horno y coloca encima legumbres secas o pesos para hornear. Lleva al horno durante 15 minutos. Luego, retira el peso y el papel, y hornea por 5 a 8 minutos más hasta que esté ligeramente dorada. Deja enfriar completamente.

3. Preparar la crema de canela y vainilla:

En una cacerola, vierte la leche junto con la ramita de canela. Lleva a fuego medio y deja que infusione lentamente, sin llegar a hervir, durante unos 5 a 7 minutos. Esto permitirá que la leche absorba el sabor y aroma de la canela. Luego, retira la ramita y reserva la leche caliente.

En un bol aparte, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva espesa y de color pálido. Agrega la maicena y la esencia de vainilla, batiendo hasta integrar por completo. Esta mezcla debe estar completamente lisa.

Vierte poco a poco la leche caliente sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para evitar que las yemas se cocinen. Una vez incorporada toda la leche, lleva la mezcla nuevamente a la cacerola y cocina a fuego medio-bajo, removiendo con una espátula de silicona o una cuchara de madera sin dejar de mover. La crema comenzará a espesar en unos minutos. Cuando tenga una consistencia similar a una natilla espesa, retira del fuego y deja enfriar ligeramente, cubriéndola con film transparente tocando la superficie para evitar que se forme costra.

4. Montaje final:

Una vez que la base esté completamente fría y la crema haya bajado de temperatura (puede estar aún tibia, pero no caliente), vierte la crema sobre la base de la tarta y alisa con una espátula.

Deja enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 2 horas para que tome firmeza. Antes de servir, espolvorea con una capa fina de azúcar glas tamizado para decorar.


Consejos útiles:

  • Puedes preparar la masa y la crema con un día de antelación y montar la tarta el día siguiente.
  • Si lo deseas, puedes añadir una pizca de nuez moscada a la leche junto con la canela para un sabor más especiado.
  • Sirve esta tarta con un poco de crema batida sin azúcar para un contraste de textura y sabor.

Esta tarta es un verdadero homenaje a los sabores clásicos y reconfortantes de la Navidad. La suavidad de la crema, el toque cálido de la canela y la elegancia de la vainilla la convierten en una opción que encantará a todos en la mesa. Perfecta para compartir en familia, cada porción de esta tarta es una invitación a disfrutar del momento presente con dulzura y tradición.

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