El salmón al horno con papas y espárragos es una de esas recetas que combinan sabor, nutrición y facilidad en una sola preparación. Ideal tanto para una cena entre semana como para un almuerzo especial, esta receta destaca por su sencillez y por lo bien que armonizan sus ingredientes. El salmón, rico en ácidos grasos Omega-3 y proteínas de alta calidad, se cocina junto con papas doradas y espárragos tiernos que aportan textura y frescura al plato. Todo se hornea en una sola bandeja, lo cual también facilita la limpieza posterior.
La clave del éxito de esta receta está en el equilibrio entre los sabores naturales de los ingredientes y el toque justo de condimentos que los realzan sin opacarlos. Al cocinarse en el horno, el salmón conserva su jugosidad mientras que las papas se tornan doradas y crujientes por fuera, suaves por dentro. Los espárragos, por su parte, mantienen una textura firme y ligeramente tostada, lo que aporta variedad al plato tanto en sabor como en textura.
A continuación, te presentamos una guía paso a paso para preparar este exquisito platillo.
Ingredientes:
- 2 filetes de salmón (preferentemente frescos)
- 2 papas medianas, peladas y cortadas en rodajas finas
- 1 manojo de espárragos verdes, lavados y sin la parte dura del tallo
- 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de paprika o pimentón dulce
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- Jugo de medio limón (opcional para servir)
Instrucciones:
- Preparar el horno y los ingredientes
Comienza precalentando el horno a 200°C (aproximadamente 400°F), para asegurar una cocción uniforme desde el inicio. Mientras el horno se calienta, lava y pela las papas. Luego, córtalas en rodajas finas, de preferencia con un grosor de unos 3 a 5 milímetros, para que se cocinen bien durante el horneado. - Preparar la bandeja para hornear
Toma una bandeja grande para horno y cúbrela con papel de hornear o una ligera capa de aceite de oliva para evitar que los ingredientes se peguen. Distribuye las rodajas de papa en una capa uniforme, tratando de que no se encimen. Esto permitirá que se doren adecuadamente y tengan una textura crujiente. - Sazonar las papas
Rocía una cucharada de aceite de oliva sobre las papas y espolvorea una pizca de sal, pimienta negra y ajo en polvo. Mezcla bien para que todas las papas queden cubiertas de manera uniforme con el condimento. Lleva la bandeja al horno y hornea durante 15 minutos para que comiencen a ablandarse y dorarse ligeramente. - Añadir los espárragos y el salmón
Pasados los primeros 15 minutos, retira la bandeja del horno con cuidado. Acomoda los espárragos sobre las papas, procurando que queden distribuidos de forma homogénea. Luego, coloca los filetes de salmón encima o a un lado, según el espacio disponible en la bandeja. - Sazonar el salmón y los espárragos
Rocía el resto del aceite de oliva sobre el salmón y los espárragos. Espolvorea la paprika sobre los filetes de salmón, junto con un poco más de sal y pimienta negra al gusto. Si lo deseas, puedes añadir unas gotas de jugo de limón sobre el salmón para realzar su sabor, aunque este paso es opcional.

- Hornear hasta cocción completa
Devuelve la bandeja al horno y continúa horneando todo junto durante unos 15 a 20 minutos adicionales. El tiempo puede variar según el grosor del salmón y de las papas, por lo que es importante vigilar el proceso. El salmón estará listo cuando esté completamente opaco por dentro y se deshaga fácilmente con un tenedor. Las papas deben estar doradas y tiernas, y los espárragos ligeramente tostados pero aún firmes. - Servir caliente
Una vez que todo esté cocido, retira la bandeja del horno y deja reposar unos minutos antes de servir. Puedes presentar el salmón directamente en la bandeja o servirlo en platos individuales acompañado de una porción generosa de papas y espárragos. Si gustas, añade un poco más de jugo de limón fresco justo antes de llevar a la mesa.
Consejo adicional:
Para una mejor presentación, puedes decorar el plato con rodajas finas de limón o con algunas hierbas frescas como perejil o eneldo, que combinan muy bien con el sabor del salmón.
Esta receta no solo es visualmente atractiva, sino que también representa una excelente opción para quienes buscan una comida nutritiva, baja en carbohidratos simples y rica en proteínas. Además, al prepararse en una sola bandeja, minimiza el esfuerzo en la cocina sin sacrificar sabor ni calidad.