La pechuga de pollo en salsa de champiñones es un plato clásico que nunca decepciona. Su combinación de sabores suaves y texturas cremosas lo convierten en una opción perfecta tanto para comidas familiares como para una cena especial. Esta receta destaca por su sencillez en la preparación, sin dejar de ser deliciosa y llena de sabor. El pollo se cocina a la perfección y se baña en una salsa espesa y cremosa a base de champiñones, cebolla y crema. A continuación, se detalla la receta paso a paso para lograr un resultado jugoso, sabroso y con una presentación que abrirá el apetito de todos.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo enteras
- 250 g de champiñones frescos, limpios y fileteados
- 1/2 cebolla blanca, finamente picada
- 1 diente de ajo, finamente picado
- 200 ml de crema para cocinar (crema de leche espesa)
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Aceite vegetal o de oliva
Instrucciones:
1. Preparar las pechugas de pollo:
Comienza lavando y secando bien las pechugas de pollo. Si están muy gruesas, puedes cortarlas en mitades longitudinales para que se cocinen de manera uniforme. Agrega sal y pimienta negra al gusto por ambos lados, asegurándote de distribuir bien los condimentos.
2. Sellar el pollo:
Coloca una sartén grande a fuego medio-alto y añade un chorrito de aceite vegetal o de oliva. Cuando el aceite esté caliente, incorpora las pechugas de pollo. Cocínalas por aproximadamente 5 a 6 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y completamente cocidas por dentro. Es importante no moverlas demasiado para que se forme una costra dorada en la superficie. Una vez cocidas, retíralas del sartén y resérvalas en un plato cubierto.
3. Sofreír la cebolla y el ajo:
En la misma sartén, reduce el fuego a medio y añade la cucharada de mantequilla. Una vez derretida, incorpora la cebolla picada. Cocina durante 2 o 3 minutos hasta que comience a tornarse transparente. Agrega el diente de ajo picado y sofríe por un minuto más, cuidando que no se queme.
4. Agregar los champiñones:
Añade los champiñones fileteados a la sartén. Remueve bien para que se integren con la cebolla y el ajo. Cocina durante unos 5 a 6 minutos, moviendo ocasionalmente, hasta que los champiñones se ablanden, suelten su jugo y reduzcan ligeramente su volumen. Durante este paso, puedes sazonar con una pizca adicional de sal y pimienta si lo deseas.
5. Incorporar la crema:
Una vez que los champiñones estén bien cocidos, vierte la crema para cocinar sobre ellos. Mezcla con una espátula o cuchara de madera, asegurándote de raspar los sabores que hayan quedado adheridos al fondo de la sartén. Deja que la salsa hierva suavemente a fuego medio-bajo durante unos 3 a 4 minutos, removiendo constantemente para evitar que se queme o se corte.
6. Volver a incorporar el pollo:
Coloca nuevamente las pechugas de pollo dentro de la sartén con la salsa de champiñones. Asegúrate de cubrirlas bien con la salsa para que se impregnen de sabor. Cocina todo junto durante unos 4 a 5 minutos adicionales, a fuego bajo, para que el pollo se mantenga caliente y se termine de integrar con la salsa. Si notas que la salsa está demasiado espesa, puedes añadir un chorrito de agua o caldo de pollo bajo en sodio para aligerarla.

7. Servir:
Una vez que la salsa tenga la consistencia deseada y el pollo esté completamente impregnado de sabor, apaga el fuego. Puedes servir las pechugas enteras o fileteadas, bañadas generosamente con la salsa de champiñones. Acompaña con arroz blanco, puré de papas, pasta o vegetales al vapor.
Consejos adicionales:
- Si deseas una salsa más espesa, puedes dejarla reducir unos minutos más antes de añadir el pollo nuevamente a la sartén.
- Para realzar el sabor de los champiñones, puedes usar una mezcla de variedades, como cremini o portobello.
- Esta receta también puede prepararse con muslos deshuesados si prefieres una carne más jugosa.
Este platillo no solo es reconfortante y elegante, sino que también es versátil. Su preparación sencilla lo convierte en una excelente elección para quienes buscan una receta rápida y casera sin renunciar al sabor y a una presentación digna de restaurante. La combinación del pollo tierno con la salsa cremosa de champiñones es simplemente irresistible. Ideal para disfrutar en familia o sorprender a tus invitados.