Salteado de Pollo con Verduras — Una Explosión de Sabor y Color en tu Sartén

El salteado de pollo con verduras es una de esas recetas que combinan sencillez, sabor y nutrición en un solo plato. Ideal para cualquier día de la semana, este platillo colorido y saludable se prepara en poco tiempo, con ingredientes básicos que probablemente ya tengas en tu cocina. Gracias a su equilibrio entre proteínas, vegetales y especias, es una opción perfecta para una comida ligera, saciante y deliciosa. A continuación, te explicamos cómo lograr un salteado perfectamente cocido, con pollo jugoso y verduras al dente.


Ingredientes:

  • 500 g de pechuga de pollo
  • 1 zanahoria grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Salsa de soja baja en sodio (cantidad al gusto)
  • Pimienta negra molida (al gusto)

Instrucciones paso a paso:

1. Preparar el pollo:

Comienza por limpiar bien la pechuga de pollo, retirando cualquier resto de grasa. Luego, corta el pollo en tiras finas y uniformes. Esto facilitará una cocción rápida y homogénea al saltearlo. Una vez troceado, reserva el pollo en un recipiente aparte.

2. Cortar las verduras:

Pela la zanahoria y córtala en bastones delgados o en rodajas finas, según tu preferencia. Lava los pimientos rojo y verde, retira las semillas y las venas internas, y córtalos en tiras. Pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas). Pela los dientes de ajo y pícalos finamente para que liberen todo su aroma al cocinarse.

3. Calentar la sartén o wok:

Coloca una sartén grande o un wok al fuego medio-alto y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Deja que se caliente bien antes de incorporar los ingredientes. Esto es clave para lograr el clásico efecto del salteado: cocción rápida a fuego vivo.

4. Cocinar el pollo:

Una vez que el aceite esté bien caliente, incorpora las tiras de pollo a la sartén. Saltéalas durante unos 6-8 minutos, removiendo con frecuencia para que se doren de manera uniforme por todos lados. A medida que se cocinan, el pollo debe cambiar de color y quedar dorado por fuera, pero jugoso por dentro. Añade una pizca de pimienta negra molida al gusto.

Cuando el pollo esté bien cocido y dorado, retíralo de la sartén y resérvalo en un plato. Este paso evita que el pollo se sobrecocine al añadir luego las verduras.

5. Saltear las verduras:

En la misma sartén (sin necesidad de lavarla para conservar los jugos del pollo), añade un poco más de aceite de oliva si es necesario. Incorpora primero los ajos picados y sofríelos ligeramente durante 30 segundos sin que lleguen a dorarse, solo hasta que suelten su aroma.

Agrega enseguida la cebolla en juliana y saltéala por 1 minuto. Luego añade los bastones de zanahoria y las tiras de pimientos. Cocina las verduras durante unos 4-5 minutos a fuego medio-alto, removiendo constantemente para que se cocinen de forma uniforme pero sin perder su textura. La idea es que queden crujientes, no blandas.

6. Integrar el pollo y sazonar:

Vuelve a incorporar el pollo cocido a la sartén con las verduras. Mezcla bien todos los ingredientes para que se integren. Vierte un chorrito generoso de salsa de soja sobre la mezcla, removiendo para que todo se impregne del sabor umami de la salsa. Cocina durante 2-3 minutos más para que se mezclen bien los sabores.

7. Ajustar el sabor y servir:

Prueba y ajusta el punto de sal si es necesario, teniendo en cuenta que la salsa de soja ya aporta salinidad. Puedes añadir una pizca más de pimienta negra si deseas un toque más especiado.

Sirve caliente, directamente desde la sartén al plato. Este salteado es perfecto por sí solo o acompañado de arroz blanco, arroz integral o fideos asiáticos, dependiendo del gusto y del tiempo disponible.


Consejos útiles:

  • No sobrecargues la sartén: Es mejor cocinar en tandas si la sartén es pequeña, para evitar que los ingredientes se cuezan en lugar de saltearse.
  • Corte uniforme: Tanto el pollo como las verduras deben estar cortados en piezas de tamaño similar para garantizar una cocción uniforme.
  • Tiempo de cocción corto: No prolongues la cocción de las verduras si quieres conservar su textura y nutrientes.

Este salteado de pollo con verduras es una muestra perfecta de cómo una receta simple puede convertirse en una comida llena de sabor, saludable y satisfactoria. Ideal para quienes buscan una opción ligera pero completa, sin renunciar al placer de comer bien. Disfrútalo en almuerzos o cenas, y guarda las sobras para recalentar fácilmente al día siguiente.

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