El chop suey chino casero es uno de esos platos “de wok” que se preparan rápido, pero que saben a comida de restaurante cuando cuidas los cortes, el orden de cocción y el punto de la salsa. La idea es sencilla: tiras de pollo doradas primero, verduras salteadas para que queden tiernas pero crujientes, y al final una salsa sabrosa que se liga con maicena para envolverlo todo. Servido sobre arroz cocido, queda completo, equilibrado y muy apetecible, con ese brillo característico del salteado.
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo, cortadas en tiras finas
- 1 zanahoria, cortada en rodajas finas
- 1 pimiento verde, cortado en tiras
- 1 pimiento rojo, cortado en tiras
- 1 cebolla mediana, cortada en tiras
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 trozo de jengibre fresco, rallado (aproximadamente 1 cucharadita)
- 200 g de champiñones, cortados en rodajas
- 2 tazas de brotes de soja (germinados)
- 1 taza de caldo de pollo o vegetales
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 2 cucharadas de salsa de ostras
- 1 cucharada de maicena (almidón de maíz) disuelta en 2 cucharadas de agua
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal y pimienta al gusto
- Arroz cocido para servir
- El repollo
Instrucciones
- Preparación de los ingredientes
Antes de encender el fuego, deja todo listo. Corta las pechugas de pollo en tiras finas y lo más parejas posible para que se cocinen al mismo tiempo. Lava y corta la zanahoria en rodajas finas, y corta los pimientos (verde y rojo) en tiras. Haz lo mismo con la cebolla: tiras medianas, separando las capas para que se saltee mejor.
Pica finamente el ajo para que perfume sin encontrarte trozos grandes, y ralla el jengibre para que se integre en el salteado. Corta los champiñones en rodajas y ten a mano los brotes de soja. Por último, prepara la maicena disolviéndola en agua y remueve hasta que no queden grumos: esto te ayudará a espesar la salsa al final. - Salteado: base aromática y pollo
Calienta una sartén grande o un wok a fuego medio-alto. Cuando notes que ya está bien caliente, añade el aceite vegetal y muévelo para cubrir el fondo. Agrega el ajo y el jengibre rallado y saltea durante unos 30 segundos, solo lo suficiente para que suelten aroma sin que el ajo se queme.
Incorpora las tiras de pollo y cocina, removiendo y separando las piezas, hasta que se doren por todos lados. Este paso suele tomar alrededor de 5 minutos. Si ves que el pollo suelta jugo, mantén el fuego vivo y sigue moviendo: quieres un dorado ligero, no que hierva. - Añadir verduras principales
Cuando el pollo ya esté dorado, agrega la zanahoria, los pimientos y la cebolla. Saltea durante unos 3 minutos, removiendo con frecuencia para que se cocinen de forma uniforme. El objetivo es que queden tiernas, pero todavía crujientes: ese contraste es parte de la gracia del chop suey.

- Salsa: champiñones, brotes y líquidos
Añade los champiñones y los brotes de soja a la sartén y cocina 2 minutos más, mezclando para que tomen calor y se integren con el resto.
En un recipiente pequeño, mezcla el caldo (de pollo o vegetales) con la salsa de soja y la salsa de ostras. Vierte esta mezcla sobre los ingredientes del wok y revuelve bien para que todo quede bañado. En este punto, prueba el líquido con cuidado y ajusta con sal y pimienta al gusto, recordando que la salsa de soja y la de ostras ya aportan sabor. - Espesar la salsa con maicena
Vuelve a remover la maicena disuelta (porque suele asentarse) y agrégala a la sartén poco a poco mientras revuelves constantemente. Verás que, en 1–2 minutos, la salsa empieza a tomar cuerpo y a volverse más brillante, pegándose a las verduras y al pollo. Mantén el movimiento para que espese parejo y no se formen grumos. - Servir
Retira del fuego en cuanto la salsa esté ligada y todo esté bien caliente. Sirve el chop suey inmediatamente sobre arroz cocido para que el arroz absorba parte de la salsa y el plato llegue jugoso. Añade el repollo como parte del acompañamiento o integrado según tu costumbre, manteniendo la idea de frescura y textura que caracteriza a este salteado.
Con estos pasos, conseguirás un chop suey casero muy completo: pollo dorado, verduras con buen punto y una salsa espesa y sabrosa que lo une todo sin perder ligereza.