Este flan de galletas María sin horno es un postre clásico, suave y cremoso que combina la textura delicada de un flan tradicional con el sabor inconfundible de las galletas María. Es una preparación sencilla que no requiere horno, perfecta para quienes buscan un dulce fácil de elaborar con pocos ingredientes y resultados irresistibles. La mezcla caliente de leche, azúcar y galletas trituradas se transforma en una crema espesa que, tras el reposo en frío, adquiere una consistencia firme, homogénea y muy agradable al paladar.
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 1 paquete de galletas María (aproximadamente 200 g)
- 1 taza de azúcar
Instrucciones
- Calentar la leche con el azúcar
Coloca una olla de fondo grueso a fuego medio-bajo y vierte el litro de leche. Añade la taza de azúcar poco a poco mientras remueves constantemente con una cuchara de madera o espátula de silicona. Es importante que el azúcar se disuelva completamente en la leche antes de continuar con el siguiente paso. Mantén el fuego moderado para evitar que la leche hierva de forma brusca. - Disolver completamente el azúcar
Continúa removiendo sin detenerte hasta que el azúcar esté totalmente integrado. La leche comenzará a calentarse y desprender un ligero vapor. No permitas que hierva intensamente; debe mantenerse caliente pero controlada. Este paso garantiza que la base del flan sea homogénea y suave. - Triturar las galletas María
Mientras la leche se calienta, coloca las galletas María en una bolsa resistente o procesador y tritúralas hasta obtener un polvo fino. Cuanto más finas estén las galletas, más cremosa será la textura final del flan. Evita dejar trozos grandes para lograr una mezcla uniforme. - Incorporar las galletas a la mezcla caliente
Cuando la leche esté bien caliente y el azúcar disuelto, baja el fuego al mínimo. Agrega las galletas trituradas poco a poco mientras remueves constantemente. Hazlo de manera gradual para evitar que se formen grumos. Notarás que la mezcla comienza a espesar progresivamente.

- Cocinar hasta espesar
Mantén la preparación a fuego bajo, removiendo sin parar para evitar que se pegue al fondo de la olla. La mezcla debe cocinarse hasta adquirir una consistencia espesa, similar a una crema densa o natilla. Este proceso permite que las galletas absorban la leche y aporten cuerpo al flan. - Verter en el molde
Una vez que la mezcla esté espesa y bien integrada, retira la olla del fuego. Vierte inmediatamente la preparación en un molde limpio y seco. Puedes ayudarte con una espátula para asegurarte de transferir toda la mezcla y alisar la superficie. - Reposo inicial a temperatura ambiente
Deja el molde reposar a temperatura ambiente durante aproximadamente 20 a 30 minutos. Este tiempo permite que la preparación pierda el exceso de calor antes de llevarla al refrigerador. - Refrigeración
Cubre el molde con papel film o una tapa y colócalo en el refrigerador. Deja enfriar durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para que adquiera una textura más firme y estable. - Desmoldar y servir
Cuando el flan esté completamente frío y firme, pasa un cuchillo fino por los bordes del molde para despegarlo. Si es necesario, puedes sumergir brevemente la base del molde en agua tibia para facilitar el desmolde. Sirve en porciones y disfruta de su textura suave y su sabor dulce con el toque característico de las galletas María.
Este flan de galletas María sin horno es una opción práctica y deliciosa para cualquier ocasión. Su preparación sencilla y su resultado cremoso lo convierten en un postre perfecto para compartir en familia o disfrutar como un capricho casero.