Un plato mediterráneo ligero, fresco y lleno de aroma. El pollo queda tierno y jugoso gracias a la cocción lenta en su propia salsa, mientras que el tomillo aporta un perfume herbal intenso y el limón fresco equilibra con su acidez natural. La combinación de caldo concentrado y zumo de limón crea una salsa sedosa, brillante y ligeramente cítrica, ideal para mojar pan o acompañar con arroz, patatas o puré. Este guiso es sencillo pero elegante, perfecto para una comida de primavera o verano, así como para cenas familiares rápidas sin perder sofisticación.
Ingredientes (para 4 personas)
- 1 kg de pollo troceado (muslos, contramuslos o mezcla con pechuga, preferiblemente con piel y hueso para mayor jugosidad)
- 2–3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal fina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Tomillo fresco abundante (ramitas enteras o 1–2 cucharaditas de hojas picadas; fresco es clave para un aroma intenso)
- Zumo de ½–1 limón grande (opcionalmente la ralladura para un toque más aromático)
- 250–300 ml de caldo de pollo caliente (preferiblemente casero o de calidad)
- Opcional pero muy recomendable:
- 1 chalota o cebolla pequeña picada fina
- 1–2 dientes de ajo laminados
- 1 hoja de laurel o ramita de romero
- Perejil fresco picado para finalizar
Preparación paso a paso
- Preparar el pollo: Salpimenta bien todos los trozos de pollo, asegurándote de cubrir la carne y la piel de manera uniforme. Esta primera capa de sabor es fundamental para que la salsa final quede equilibrada y sabrosa.
- Dorar el pollo: Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, coloca los trozos de pollo en tandas para no abarrotar la cazuela. Dora cada pieza 3–4 minutos por cada lado hasta que la piel adquiera un color dorado profundo y ligeramente crujiente. Este paso no solo aporta color, sino que concentra los jugos dentro del pollo. Retira los trozos dorados y resérvalos en un plato, dejando todos los jugos y restos dorados en el fondo de la cazuela, ya que estos serán la base de la salsa.
- Preparar la base aromática: Baja el fuego a medio y añade la chalota o cebolla picada junto con los ajos laminados si decides utilizarlos. Cocina durante 6–10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que las verduras estén muy tiernas, ligeramente doradas y perfumadas. Este sofrito es esencial para que la salsa tenga profundidad y riqueza de sabor.

- Incorporar el caldo y aromáticos: Añade el caldo de pollo caliente lentamente, removiendo para incorporar los restos dorados del fondo (desglasar). Esto liberará todos los sabores concentrados. Incorpora las ramitas de tomillo fresco o el tomillo picado, y la hoja de laurel o romero si los estás usando. Mezcla suavemente para que los aromas se integren.
- Cocinar el pollo en la salsa: Vuelve a colocar los trozos de pollo en la cazuela, asegurándote de incluir todos los jugos que hayan quedado en el plato de reserva. Baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y deja que el pollo se cocine lentamente durante 25–30 minutos. Remueve ocasionalmente para que la salsa impregne cada trozo y se concentre ligeramente. El pollo debe quedar muy tierno y la salsa debe reducir hasta obtener una consistencia sedosa y brillante.
- Finalizar la salsa: Si deseas una salsa más concentrada, destapa la cazuela durante los últimos 5 minutos de cocción. Añade el zumo de limón fresco y, si deseas, un poco de ralladura de limón en los últimos 2 minutos para mantener toda la frescura del cítrico. Rectifica de sal y pimienta según tu gusto, asegurándote de que el equilibrio entre acidez y sabor del caldo sea perfecto.
- Reposar y servir: Apaga el fuego, retira las ramitas de tomillo si se usaron enteras y espolvorea perejil fresco picado por encima. Deja reposar el guiso tapado durante 5 minutos para que los sabores se asienten.
Sugerencias de acompañamiento:
- Arroz blanco suelto o basmati, que absorbe perfectamente la salsa.
- Patatas cocidas, fritas o puré cremoso para acompañar.
- Pan crujiente o baguette para mojar en la deliciosa salsa.
- Ensalada verde fresca o verduras al vapor para un toque ligero y saludable.
Tiempo total: 50–65 minutos
Porciones: 4 personas