Palomitas de bacalao (buñuelos crujientes por fuera y tiernos por dentro)

Estas palomitas de bacalao son una auténtica joya de la cocina tradicional casera, un aperitivo o entrante que despierta sonrisas desde la primera vez que lo pruebas. Se trata de pequeñas bolitas de masa que combinan la textura aireada y dorada por fuera con un interior suave impregnado del sabor tan particular del bacalao. Esta receta, sencilla y económica, tiene ese toque hogareño que recuerda a las cocinas de antaño, donde con pocos ingredientes se lograban grandes placeres culinarios.

Ideal para compartir en reuniones familiares, cenas informales o incluso como acompañamiento de platos principales, estas palomitas de bacalao son una excelente forma de llevar pescado a la mesa con un formato divertido y accesible, perfecto tanto para adultos como para niños.


Ingredientes (para una cantidad generosa de palomitas de bacalao)

  • 200 g de bacalao desmigado (ya desalado y sin espinas)
  • 1 huevo
  • 200 g de harina de trigo
  • 180 ml de agua fría
  • 5 dientes de ajo
  • ½ cebolla
  • Perejil fresco
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
  • Sal al gusto
  • Aceite para freír (cantidad suficiente para sumergir las palomitas)

Tiempo de la receta

  • Tiempo total aproximado: 30 minutos
  • Tiempo de preparación: 15 minutos
  • Tiempo de fritura: 15 minutos aproximadamente

Preparación paso a paso

1. Preparar el bacalao

Si tu bacalao está en salazón, lo primero es asegurarte de que esté bien desalado. Para ello, remoja el bacalao en agua fría, cambiando el agua varias veces durante varias horas o siguiendo las instrucciones del paquete. Una vez desalado, utiliza un cuchillo afilado para picarlo finamente hasta que los trocitos queden pequeños y fáciles de integrar en la masa. Es importante que el bacalao esté bien desmigado, pues esto asegura que cada «palomita» tenga sabor en cada bocado y una textura más uniforme.

2. Preparar los aromáticos

Pela los dientes de ajo y lávalos con cuidado. Luego pica los ajos muy finamente para que se distribuyan bien por toda la masa. Haz lo mismo con la cebolla: pela y córtala en trocitos tan pequeños como puedas, casi en cubitos muy finos, para que se integren sin arrancar trozos grandes cuando comas las palomitas. Lava unas cuantas hojas de perejil fresco y pícalas bien, cuidando que quede lo más fino posible; esto le dará un toque de frescura y color a la masa.

3. Mezclar el huevo y los condimentos

En un bol grande y profundo, rompe el huevo y bátelo ligeramente con un tenedor o un batidor pequeño hasta que el color se vuelva uniforme y espumoso. Añade al huevo una buena pizca de sal y otra de pimienta negra recién molida (ajusta según tu gusto). Mezcla de nuevo para que las especias se integren en el huevo batido, y así cada cucharada de masa tenga sabor.

4. Agregar los ingredientes secos

Incorpora al bol los 200 g de harina de trigo tamizada junto con la cucharadita de levadura química. Esto ayuda a que la masa levante un poco al freírse, haciéndola más ligera. Mezcla los ingredientes secos con el huevo batido usando una espátula o cuchara grande, hasta obtener una mezcla arenosa sin grumos grandes.

5. Integrar los aromáticos

Añade ahora al bol los ajos picados, la cebolla y el perejil. Remueve con movimientos envolventes para que las hierbas y aromáticos se distribuyan de manera homogénea entre la harina y el huevo. En este punto, empieza a ver cómo se perfuma la mezcla con ese aroma tan característico del ajo y el perejil fresco.

6. Incorporar el agua fría

Vierte gradualmente los 180 ml de agua fría en el bol, mientras sigues mezclando con la cuchara. El agua fría es clave porque mantiene la masa más aireada y ayuda a que tenga la consistencia adecuada para freír, sin quedar demasiado líquida. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien integrados; la textura debe ser cremosa, sin grumos secos, y lo suficientemente espesa como para formar formas sin que la masa se desparrame.

7. Añadir el bacalao y ajustar

Agrega el bacalao bien picado a la mezcla. Mezcla con delicadeza para que se integre de forma uniforme en toda la masa, sin dejar trozos grandes en una sola zona. Observa la textura: si la masa llegara a estar demasiado líquida y gotease, puedes espesar añadiendo un poquito más de harina, pero hazlo con cuidado para no endurecer en exceso la masa.

8. Preparar para freír

Calienta abundante aceite en una sartén honda o en una freidora a fuego medio-alto. El aceite debe estar lo suficientemente caliente como para que al caer una pequeña cantidad de masa se formen burbujas alrededor y suba rápidamente a la superficie. Si no tienes una manga pastelera para formar las porciones, puedes usar una bolsa plástica resistente a la grasa cortando una de sus puntas para hacer un huequito pequeño.

9. Freír las palomitas de bacalao

Con cuidado, forma pequeñas porciones de masa y colócalas en el aceite caliente. Es importante no poner demasiadas a la vez para que el aceite no pierda temperatura y la fritura quede crujiente. Fríe cada bolita durante unos minutos, volviéndolas para que se doren de manera uniforme hasta que estén doradas y crujientes por fuera pero tiernas por dentro.

10. Escurrir y servir

Cuando las palomitas estén bien doradas, sácalas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para que eliminen el exceso de aceite. Deja que reposen un momento antes de servir, y sírvelas calientes para que mantengan su textura crujiente. Puedes acompañarlas con una salsa suave de yogur o con una ensalada fresca para equilibrar la fritura.


Consejos finales de la abuela

  • El bacalao debe estar bien desalado y picado muy fino para que se integre perfectamente en la masa.
  • Asegúrate de que la masa tenga la consistencia adecuada antes de freír: ni demasiado líquida ni demasiado espesa.
  • Freír en aceite bien caliente es clave para conseguir ese efecto crujiente por fuera.

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