Descripción General
Esta lasaña de carne es un plato casero clásico, cálido y reconfortante que llena tu cocina de aromas increíbles desde el primer momento. Se trata de una preparación con capas bien definidas: una salsa de carne sabrosa y espesa, una bechamel suave y cremosa, láminas de pasta perfectamente cocidas y queso gratinado que une todo en una textura irresistible. Aunque parece elaborada, en realidad se hace paso a paso de forma ordenada que incluso un cocinero novato puede seguir con éxito.
Ingredientes
Para la salsa de carne:
- 500 g de carne molida de res
- 1 cebolla grande, picada finamente
- 2 dientes de ajo picados muy pequeños
- 400 g de puré de tomate
- 2 cucharadas de pasta de tomate (opcional, pero potencia el sabor)
- 1 zanahoria picada en cubitos pequeños (opcional)
- 1 pimiento rojo picado en cubitos pequeños (opcional)
- 1 cucharadita de azúcar para balancear la acidez
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de albahaca seca
- Sal y pimienta negra al gusto
Para la salsa bechamel:
- 60 g de mantequilla
- 60 g de harina
- 750 ml de leche entera
- Sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada para sazonar
Para el armado de la lasaña:
- 12–15 láminas de pasta para lasaña
- 300 g de queso mozzarella rallado
- 100 g de queso parmesano rallado
Instrucciones Paso a Paso
1. Preparar la salsa de carne
- Calentar el aceite: Calienta en una sartén grande un chorrito de aceite de oliva a fuego medio.
- Sofreír cebolla y ajo: Añade la cebolla picada y los dientes de ajo picados. Cocina lentamente hasta que se vuelvan translúcidos y aromáticos, removiendo con una cuchara de madera para que no se quemen.
- Agregar la carne: Incorpora la carne molida de res y distribúyela en la sartén. Deja que se dore de forma uniforme, rompiendo los trozos con la cuchara para que quede bien fragmentada y no queden grumos grandes.
- Escurrir grasa si hace falta: Si suelta demasiada grasa, inclina un poco la sartén y retírala con una cuchara. Esto ayuda a que la salsa no quede grasosa.
- Incorporar vegetales opcionales: Añade la zanahoria y el pimiento picados. Cocina unos minutos más hasta que los vegetales estén tiernos.
- Agregar puré y pasta de tomate: Vierte el puré de tomate y la pasta de tomate. Mezcla bien para integrar los sabores.
- Condimentar: Agrega la cucharadita de azúcar, el laurel, el orégano, la albahaca, sal y pimienta al gusto. Revuelve con cuidado para que los condimentos se distribuyan de manera uniforme.
- Cocción lenta: Baja el fuego al mínimo y deja que la mezcla se cocine lentamente durante unos 25–30 minutos. Esto concentrará los sabores y espesará la salsa. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
Al final de este paso habrás conseguido una salsa de carne espesa, fragante y sabrosa, perfecta para las capas de la lasaña.
2. Preparar la salsa bechamel
- Derretir la mantequilla: En una cacerola mediana, derrite la mantequilla a fuego medio sin dejar que se oscurezca.
- Agregar la harina: Cuando la mantequilla esté completamente líquida, incorpora la harina y mezcla con una batidora de mano o cuchara durante 2–3 minutos. Esto crea un roux que elimina el sabor crudo de la harina.
- Verter la leche gradualmente: Añade la leche poco a poco, sin dejar de batir. Hazlo en varias adiciones para evitar la formación de grumos.
- Espesar la salsa: Continúa batiendo hasta que la mezcla espese y tenga una textura cremosa y homogénea.
- Sazonar: Agrega sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada para realzar el sabor.
La bechamel debe ser suave, sedosa y lo bastante espesa como para adherirse a las láminas de pasta sin volverse líquida.
3. Cocer la pasta
- Revisar instrucciones del paquete: Algunas láminas de lasaña están precocidas, otras requieren cocción.
- Hervir en agua con sal: Si tus láminas necesitan pre-cocción, llévalas a una olla con abundante agua salada hirviendo y cocina entre 8–10 minutos o hasta que estén al dente.
- Enfriar las láminas: Saca con cuidado las láminas del agua y pásalas por agua fría para que no se peguen entre sí. Extiéndelas sobre un paño limpio para que escurran mientras terminas las salsas.

4. Montar la lasaña
- Precalentar el horno: Ajusta el horno a 180 °C para que esté listo cuando termines de montar la lasaña.
- Primera capa de salsa: En la fuente para horno, distribuye una capa generosa de la salsa de carne que preparaste. Esto evitará que las láminas se peguen y aporta sabor desde la base.
- Colocar láminas de pasta: Sobre esa capa de carne, acomoda una fila de láminas de lasaña de forma ordenada.
- Añadir bechamel: Cubre las láminas con una capa de bechamel cremosa.
- Queso mozzarella: Espolvorea una porción del queso mozzarella sobre la bechamel.
- Repetir capas: Repite estos pasos (carne, pasta, bechamel, mozzarella) hasta que se terminen los ingredientes, procurando que la última capa sea de bechamel para lograr mejor gratinado.
- Queso parmesano: Finalmente, espolvorea de forma uniforme el queso parmesano rallado por encima para crear una superficie dorada y sabrosa.
5. Hornear
- Cubrir y hornear: Cubre la fuente con papel aluminio y hornea durante 25-30 minutos. Esto permite que todos los sabores se fusionen sin que la superficie se seque.
- Dorar el queso: Retira el papel aluminio y hornea otros 10-15 minutos hasta que el queso esté dorado, burbujeante y con una corteza ligeramente crujiente.
- Reposar antes de servir: Deja reposar la lasaña unos 10 minutos fuera del horno antes de cortar porciones. Esto ayudará a que las capas se asienten y los cortes salgan limpios.
Consejos para un Resultado Excelente
- No sobrecargues las capas: varias capas delgadas de ingredientes darán mejor textura que pocas capas muy gruesas.
- Ralla tú mismo el queso para obtener un sabor más intenso y una mejor textura al gratinar.
- Si quieres preparar la lasaña con anticipación, puedes congelarla antes de hornearla; así conservará mejor su sabor cuando la cocines más tarde.