Canelones de Queso y Espinacas

Esta receta de canelones de queso y espinacas combina la suavidad de los quesos con la textura delicada de las hojas verdes. Cada tubo de pasta se rellena con una mezcla cremosa y reconfortante que, al hornearse, se funde hasta adquirir una superficie dorada irresistible. Aprenderás paso a paso a preparar este plato desde cero, describiendo con precisión cada etapa para obtener unos canelones perfectamente hechos, llenos de sabor y bien equilibrados.

Ingredientes

Para preparar una fuente de canelones que alcance para varias porciones, necesitarás los siguientes ingredientes básicos:

  • 12 unidades de canelones (pueden ser placas listas para rellenar o tubos de pasta seca).
  • Espinacas frescas o congeladas (aproximadamente 400 gramos).
  • Queso ricotta (250 gramos), que aportará una textura suave y cremosa al relleno.
  • Queso mozzarella rallado (200 gramos), para lograr ese efecto fundente al gratinar.
  • Queso parmesano rallado (aproximadamente 50 gramos), que añadirá un sabor ligeramente salado y más complejidad.
  • Salsa de tomate (alrededor de 400 gramos para cubrirlos).
  • Ajo picado (2 dientes) y cebolla picada (opcional, pero recomendado para un sabor más profundo).
  • Aceite de oliva para sofreír.
  • Sal y pimienta al gusto para sazonar.

Opcionalmente, puedes incorporar un poco de Turkey Bacon o Chicken Ham picado para aportar más textura y sabor al relleno si lo deseas, sin alterar las características principales de la receta.


Preparación: Paso a Paso

1. Prepara tus utensilios y el horno

Antes de comenzar a cocinar, asegúrate de tener a mano todos los ingredientes y utensilios: una olla grande para hervir la pasta, un colador grande, una sartén amplia, un bol para mezclar el relleno y una fuente apta para horno. Precalienta el horno a 180 °C.

2. Cocina los canelones

Coloca una olla amplia con abundante agua salada al fuego y deja que alcance un hervor vigoroso. Una vez el agua esté burbujeando, introduce cuidadosamente los canelones uno a uno para evitar que se peguen entre sí. Cocina según las instrucciones del paquete, pero trata de sacarlos cuando aún estén firmes (al dente), ya que terminarán de cocinarse en el horno. Una vez listos, viértelos en un colador y pásalos de inmediato por agua fría para detener la cocción y evitar que se peguen. Extiéndelos sobre un paño limpio para que escurran por completo.

3. Saltea la cebolla, ajo y espinacas

Mientras la pasta se enfría, calienta un chorrito de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Agrega la cebolla picada y el ajo; saltéalos lentamente hasta que la cebolla se vuelva translúcida y el ajo libere su aroma característico, lo que ofrece la base aromática perfecta para los demás sabores. A continuación, incorpora las espinacas. Si son frescas, verás que rápidamente se marchitan y reducen su volumen; si son congeladas, asegúrate de escurrir bien el exceso de agua antes de agregarlas. Cocina por unos minutos más hasta que las hojas estén completamente tiernas.

4. Mezcla el relleno

Una vez las espinacas estén listas, retíralas del fuego y deja que se enfríen ligeramente. Transfiérelas a un bol grande y mézclalas con la ricotta y parte del queso mozzarella y parmesano (reserva una cantidad para gratinar al final). Añade una pizca de sal y pimienta al gusto y remueve hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la mezcla adquiera una textura homogénea, cremosa y ligeramente firme.

5. Rellena los canelones

Con una cuchara o una manga pastelera, toma porciones de la mezcla de espinacas y queso y rellena cada tubo de canelón con cuidado. Rellena desde un extremo hasta el otro, procurando no sobrecargar los canelones para que no se rompan cuando los manipules. A medida que los rellenes, colócalos en la fuente de horno en una sola capa ordenada, con las puntas hacia abajo, para que mantengan su forma.

6. Cubre con salsa y queso

Una vez todos los canelones estén rellenos y acomodados en la fuente, vierte la salsa de tomate de manera uniforme sobre cada uno. Asegúrate de cubrir bien todos los tubos para que no se quemen en el horno y mantengan su jugosidad. Luego espolvorea el resto del queso mozzarella y parmesano encima; estos quesos se fundirán y gratinarán, formando una cubierta dorada irresistible.

7. Hornea hasta dorar

Introduce la fuente en el horno precalentado y deja que los canelones se cocinen a 180 °C durante aproximadamente 30 a 35 minutos. El calor del horno logrará que la salsa burbujee, que los bordes de los quesos se doren ligeramente y que los sabores se integren profundamente. Al final del tiempo de cocción, podrás apreciar un color dorado intenso sobre la capa de queso, señal de que están listos para ser disfrutados.

8. Reposa y sirve

Una vez fuera del horno, deja que los canelones reposen unos minutos antes de servir. Este tiempo permite que se asienten, que los jugos internos se distribuyan y que cada porción mantenga mejor su forma al cortarla o servirla en el plato.


Consejos finales

  • Si te gusta el contraste entre texturas, añade un poco de Turkey Bacon o Chicken Ham bien picado a la mezcla de espinacas.

Ajusta la cantidad de salsa de tomate según lo jugosos que prefieras tus canelones.

Sirve acompañado de una ensalada fresca o pan crujiente para una comida completa.

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