Explosión Tailandesa de Garbanzos y Vegetales Crujientes con Lima y Jengibre

Si deseas salir de la rutina y preparar una ensalada vibrante, fresca y llena de contrastes, esta propuesta inspirada en sabores tailandeses es una opción ideal. La combinación de garbanzos tiernos, vegetales crujientes y un aderezo aromático crea un plato ligero pero sorprendentemente satisfactorio. Cada ingrediente aporta algo especial: textura, color, frescura o profundidad de sabor. El resultado es una ensalada equilibrada, refrescante y nutritiva, perfecta como entrada, acompañamiento o incluso como plato principal ligero.

Ingredientes

  • 1 taza de garbanzos cocidos
  • 1 pepino, picado en cubos
  • 1 zanahoria, rallada
  • 1 pimiento rojo, picado en tiras finas
  • 1/4 de cebolla morada, finamente picada
  • 1/4 taza de cilantro fresco, picado
  • 1/4 taza de cacahuetes, picados
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Jugo de 1 lima
  • 1/2 cucharadita de jengibre rallado
  • Sal y pimienta al gusto

Instrucciones

  • Comienza preparando todos los ingredientes para facilitar el proceso de mezclado. Asegúrate de que los garbanzos estén bien cocidos, tiernos pero firmes, y escúrrelos completamente si provienen de conserva. Lávalos suavemente bajo agua fría para eliminar cualquier exceso de líquido y déjalos reposar unos instantes para que no aporten humedad innecesaria a la ensalada.
  • Lava cuidadosamente el pepino y córtalo en cubos de tamaño uniforme. Esto no solo mejora la presentación, sino que garantiza una textura agradable en cada bocado. Pela la zanahoria y rállala finamente para que se integre con facilidad. Corta el pimiento rojo en tiras delgadas, procurando mantener un grosor similar. Finalmente, pica la cebolla morada en trozos muy pequeños para que su sabor sea delicado y no domine el conjunto.
  • En un tazón grande, incorpora los garbanzos cocidos junto con el pepino, la zanahoria rallada, el pimiento rojo, la cebolla morada y el cilantro fresco picado. Mezcla suavemente con una cuchara grande o espátula, realizando movimientos envolventes. La idea es distribuir los ingredientes de manera homogénea sin aplastar los garbanzos ni maltratar los vegetales.
  • En un recipiente aparte, prepara el aderezo. Agrega la salsa de soja, el aceite de sésamo, el azúcar, el jugo de lima y el jengibre rallado. Remueve con energía hasta que el azúcar se disuelva por completo. Este paso es clave para lograr un aderezo equilibrado, donde la acidez de la lima, la intensidad de la soja y el aroma del sésamo se integren perfectamente. Ajusta con sal y pimienta según tu preferencia.
  • Vierte el aderezo lentamente sobre la mezcla de garbanzos y verduras. Mezcla con cuidado, asegurándote de que todos los ingredientes queden bien impregnados. Tómate tu tiempo en este paso, ya que una distribución uniforme del aderezo garantiza que cada porción tenga el mismo equilibrio de sabores.
  • Añade los cacahuetes picados justo antes de servir. Esto preserva su textura crujiente y evita que se ablanden con la humedad del aderezo. Puedes esparcirlos por la superficie o mezclarlos ligeramente, según la presentación deseada.
  • Para intensificar la experiencia de sabor, coloca la ensalada en el refrigerador durante aproximadamente 10 minutos. Este breve reposo permite que los ingredientes absorban el aderezo y que los aromas se desarrollen plenamente, creando una ensalada más sabrosa y refrescante.

Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo total: 10 minutos

Kcal: 180 kcal
Raciones: 4 porciones

Esta ensalada destaca por su equilibrio entre frescura, suavidad y crocancia. Es una alternativa versátil, fácil de preparar y perfecta para quienes buscan platos ligeros sin renunciar al sabor. Ideal para días cálidos o como complemento colorido en cualquier comida.

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