Este cheesecake salado es una propuesta fresca, elegante y llena de sabor, ideal para servir como entrante o aperitivo en reuniones especiales. La suavidad cremosa del queso se combina con la textura untuosa del aguacate y el toque intenso del salmón ahumado, todo ello sobre una base crujiente de galletas saladas que aporta contraste y estructura. Es una receta sin cocción, sencilla de preparar, pero con una presentación sofisticada que sorprenderá a tus invitados.
Ingredientes
Para la base:
- 150 g de galletas saladas (tipo crackers)
- 60 g de mantequilla derretida
Para el relleno:
- 2 aguacates maduros
- 150 g de salmón ahumado, cortado en trozos pequeños
- 300 g de queso crema (tipo Philadelphia)
- Zumo de 1/2 limón
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de eneldo o cebollino fresco picado
Para la decoración (opcional):
- Trozos de salmón ahumado
- Hojas de eneldo o cebollino
- Rodajas finas de limón
Instrucciones
1. Preparar la base
Comienza triturando las galletas saladas hasta obtener una textura fina y homogénea. Puedes hacerlo en un procesador de alimentos, triturando en intervalos cortos para que no queden trozos grandes. Si no dispones de procesador, coloca las galletas dentro de una bolsa resistente, ciérrala bien y aplástalas con un rodillo, presionando de manera uniforme hasta que se conviertan en migas finas.
Coloca las galletas trituradas en un bol amplio y vierte sobre ellas la mantequilla previamente derretida. Mezcla con una cuchara o espátula hasta que todas las migas estén bien impregnadas y la mezcla tenga una textura arenosa húmeda, similar a arena mojada. Este paso es fundamental para que la base se compacte correctamente.
Prepara un molde desmontable de aproximadamente 18 cm de diámetro. Vierte la mezcla en el fondo del molde y distribúyela de manera uniforme. Con el dorso de una cuchara o con la base de un vaso, presiona firmemente para compactar bien la base, asegurándote de que quede lisa y nivelada. Cuanto más compacta esté, mejor sostendrá el relleno.
Lleva el molde al refrigerador y deja reposar la base durante 30 minutos para que se endurezca y adquiera firmeza.
2. Preparar el relleno
Mientras la base se enfría, prepara el relleno. Corta los aguacates por la mitad, retira el hueso y extrae la pulpa con una cuchara. Colócala en un bol amplio y tritúrala con un tenedor o procesador hasta obtener un puré suave y sin grumos. Es importante que los aguacates estén bien maduros para lograr una textura cremosa.
Añade el queso crema al puré de aguacate. Incorpora también el zumo de medio limón, que aportará frescura y ayudará a mantener el color del aguacate. Agrega sal y pimienta al gusto, teniendo en cuenta que el salmón ahumado ya aporta un punto salado. Añade el eneldo o el cebollino fresco previamente picado muy fino.
Mezcla todos los ingredientes con una espátula o batidor manual hasta obtener una preparación homogénea, cremosa y bien integrada, sin vetas blancas de queso ni zonas más oscuras de aguacate.
A continuación, incorpora los trozos pequeños de salmón ahumado. Mezcla delicadamente con movimientos envolventes para repartirlos de manera uniforme sin deshacerlos en exceso, conservando pequeños trozos que aporten textura en cada bocado.

3. Montar el cheesecake
Saca el molde del refrigerador una vez que la base esté firme al tacto. Vierte cuidadosamente la mezcla de aguacate y queso crema sobre la base fría. Distribuye el relleno con una espátula, extendiéndolo desde el centro hacia los bordes para evitar que queden huecos de aire.
Alisa bien la superficie para que quede uniforme y con un acabado limpio. Si deseas un acabado más profesional, puedes pasar la espátula ligeramente humedecida para suavizar la parte superior.
Cubre el molde con film transparente sin que toque directamente la superficie y llévalo nuevamente al refrigerador. Deja reposar durante al menos 3 horas para que el cheesecake se asiente y adquiera consistencia suficiente para cortarlo en porciones limpias.
4. Decorar y servir
Una vez transcurrido el tiempo de reposo, retira el cheesecake del refrigerador. Pasa un cuchillo fino por el borde interior del molde antes de desmoldar, para facilitar que se desprenda sin dañar los laterales.
Si lo deseas, decora la superficie con trozos adicionales de salmón ahumado, distribuyéndolos de forma armoniosa. Añade algunas hojas de eneldo o cebollino fresco para aportar color y frescura visual. Completa la presentación con rodajas finas de limón colocadas delicadamente en la parte superior o alrededor del pastel.
Sirve el cheesecake bien frío, cortándolo con un cuchillo de hoja lisa ligeramente humedecido para obtener porciones definidas.
Tiempo de preparación y reposo
- Preparación: 20 minutos
- Reposo: 3 horas
- Tiempo total: 3 horas 20 minutos
Calorías por porción: ~300 Kcal
Porciones: 6-8