El pollo relleno al horno es un plato tradicional que nunca falla cuando se busca impresionar con una comida casera, jugosa y con mucho sabor. Esta receta presenta una versión cremosa y reconfortante, ideal para disfrutar en reuniones familiares, ocasiones especiales o simplemente para darte un gusto. Lo que hace especial este plato es su relleno suave y sabroso, acompañado por una salsa blanca cremosa que envuelve cada porción con calidez.
A continuación, te mostramos cómo preparar este exquisito pollo relleno, con cada paso bien explicado para asegurar un resultado perfecto.
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo grandes, abiertas en forma de libro
- 100 g de queso crema
- 1/2 taza de espinacas cocidas y bien escurridas
- 100 g de queso mozzarella rallado
- 4 rebanadas de turkey bacon (tocino de pavo)
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharada de aceite de oliva
Para la salsa blanca:
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cucharada de harina de trigo
- 1 taza de leche
- Nuez moscada al gusto
- Sal y pimienta al gusto
- 1/2 taza de queso parmesano rallado
Porciones: 2
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 35 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Calorías aproximadas: 420 kcal por porción
Instrucciones:
1. Preparar las pechugas
Comienza abriendo las pechugas de pollo en forma de libro, de manera que queden más delgadas y fáciles de rellenar. Colócalas entre dos hojas de papel film y aplástalas ligeramente con un mazo o rodillo para que tengan un grosor parejo. Esto ayudará a que se cocinen de manera uniforme.
Salpimenta las pechugas por ambos lados y añade el ajo en polvo y el orégano seco, asegurándote de frotar bien las especias para impregnar la carne.
2. Preparar el relleno
En un recipiente mezcla el queso crema con las espinacas cocidas y picadas. Asegúrate de que las espinacas estén bien escurridas para que no humedezcan demasiado el interior del pollo. Añade una pizca de sal y revuelve hasta obtener una mezcla homogénea.
Extiende esta mezcla sobre una mitad de cada pechuga, cubriendo bien pero sin llegar a los bordes para evitar que el relleno se salga al enrollar.
Encima del queso y espinacas, coloca una capa de queso mozzarella rallado y una o dos rebanadas de turkey bacon. Este último aporta un toque ahumado muy agradable que equilibra la cremosidad de los quesos.
3. Enrollar las pechugas
Enrolla cuidadosamente las pechugas, empezando desde el extremo más corto, hasta formar un cilindro compacto. Si es necesario, utiliza palillos para asegurar que no se abran durante la cocción.
Coloca los rollos en una fuente para horno previamente engrasada con aceite de oliva, con la parte del cierre hacia abajo.
4. Preparar la salsa blanca
En una sartén pequeña, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la harina y mezcla con una cuchara de madera o batidor hasta que se forme una pasta sin grumos. Cocina por 1 o 2 minutos para eliminar el sabor crudo de la harina.
Poco a poco, añade la leche sin dejar de revolver, hasta que la mezcla espese y se convierta en una salsa suave. Agrega una pizca de nuez moscada, sal y pimienta al gusto.
Por último, incorpora el queso parmesano rallado y remueve hasta que se derrita por completo.

5. Cubrir y hornear
Vierte la salsa blanca sobre los rollos de pollo, cubriéndolos bien. Puedes espolvorear un poco más de queso parmesano por encima si deseas una capa gratinada.
Lleva la fuente al horno precalentado a 180 °C (350 °F) y hornea durante aproximadamente 35 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y la superficie esté dorada y burbujeante.
6. Reposar y servir
Una vez fuera del horno, deja reposar el pollo relleno durante 5 minutos antes de servir. Esto permite que los jugos se redistribuyan y que el corte sea más limpio.
Sirve cada rollo de pollo cortado en rodajas, acompañado por la salsa cremosa que se forma en el fondo de la fuente. Puedes acompañar con arroz blanco, puré de papas o una ensalada fresca.
Consejos adicionales:
- Si deseas un acabado más crujiente, puedes gratinar el pollo durante los últimos 5 minutos con el grill del horno.
- Esta receta también funciona muy bien con queso gouda o emmental si no tienes mozzarella a mano.
- Las espinacas pueden sustituirse por acelgas o kale bien cocidas, según tu preferencia.
Este pollo relleno al horno es una opción deliciosa y fácil de preparar que combina texturas y sabores de manera armoniosa. El resultado es un plato jugoso, lleno de cremosidad y con ese toque dorado irresistible que lo hace ideal para cualquier ocasión especial o para consentirse con una comida casera reconfortante.