Una receta diseñada para lograr un bistec perfectamente sellado, tierno y jugoso por dentro, acompañado de una salsa cremosa suave con sabor profundo a ajo. Cada paso está explicado con claridad para que incluso cocineros sin experiencia puedan lograr resultados espectaculares.
Ingredientes
Para los bistecs
- 2 bistecs (puedes usar ribeye, strip o sirloin), de 1 a 1,5 pulgadas de grosor
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal
- Pimienta negra recién molida
Para la salsa cremosa de ajo
- 2 cucharadas adicionales de mantequilla
- 4 – 5 dientes de ajo, finamente picados
- ½ taza (120 ml) de crema de leche espesa
- ¼ taza (60 ml) de caldo de res (puedes sustituir por caldo de pollo si lo prefieres)
- 2 cucharadas de perejil fresco, finamente picado
- Opcional: 1 cucharadita de hojas de tomillo fresco y una pizca de hojuelas de chile rojo para un toque picante (si te gusta un perfil de sabor más intenso)
Equipo necesario
- Sartén grande y pesada (preferiblemente de hierro fundido)
- Pinzas para voltear los bistecs
- Tabla para cortar
- Cuchillo afilado
- Tazones para medir ingredientes
- Una cuchara o batidor para la salsa
Instrucciones detalladas
1. Preparación inicial
Antes de empezar a cocinar, retira los bistecs del refrigerador y déjalos reposar a temperatura ambiente durante 15 a 30 minutos. Esto permite que el centro de la carne se cocine de manera más uniforme y ayuda a conseguir una textura jugosa y uniforme. Secar la superficie con papel de cocina también es importante, ya que permite que se forme una costra dorada durante la cocción.
Sazona generosamente ambos lados de los bistecs con sal y pimienta negra recién molida. Asegúrate de cubrir toda la superficie, ya que esto realza el sabor de la carne.
2. Sellar los bistecs
Coloca la sartén a fuego medio-alto hasta que esté bien caliente. Añade la cucharada de aceite de oliva y deja que se caliente hasta que empiece a humear ligeramente. Inmediatamente coloca los bistecs en la sartén caliente.
Sella cada lado durante unos 3 – 4 minutos, dependiendo del grosor del corte y del punto de cocción deseado. No muevas los bistecs mientras se doran; esto permitirá que se forme una costra sabrosa y bien caramelizada.
En el último minuto de cocción por cada lado, agrega la cucharada de mantequilla. Inclina la sartén ligeramente hacia ti y, con una cuchara, baña los bistecs con la mantequilla derretida. Este proceso no sólo ayuda a dar más sabor, sino que también ayuda a que la carne quede más jugosa.
Una vez sellados, retira los bistecs de la sartén y colócalos sobre un plato. Cúbrelos ligeramente con aluminio y déjalos descansar durante 5 – 10 minutos. Esto permite que los jugos internos se redistribuyan y que cada bocado sea tierno y jugoso.

3. Preparar la salsa cremosa de ajo
Sin limpiar la sartén (los sabores del jugo y los restos de carne quedarán en ella y aportarán profundidad), reduce el fuego a medio. Añade las 2 cucharadas adicionales de mantequilla y deja que se derrita suavemente.
Agrega el ajo picado y saltéalo durante 30 – 60 segundos hasta que empiece a liberar su aroma característico. El objetivo es que el ajo suelte su sabor sin llegar a dorarse demasiado, ya que eso podría volverse un poco amargo.
Inmediatamente después, vierte el caldo de res, utilizando una cuchara o espátula para raspar el fondo de la sartén. Esto ayuda a integrar los pequeños trozos dorados que quedan de sellar la carne y aporta aún más sabor a la salsa.
A continuación, incorpora la crema de leche espesa. Remueve con suavidad hasta que la salsa empiece a calentarse y espesar levemente, lo que suele tomar alrededor de 2 – 3 minutos. Este proceso transforma una mezcla simple en una salsa cremosa y satinada que cubre de forma deliciosa los bistecs.
Añade el perejil picado y, si usas, el tomillo y las hojuelas de chile. Ajusta la cantidad de sal y pimienta al gusto probando con una cucharita.
4. Servir y presentar
Corta los bistecs contra la fibra si prefieres servirlos en tajadas, o bien sírvelos enteros. Coloca cada pieza en el plato y vierte la salsa cremosa caliente por encima de forma generosa y elegante.
Este plato combina especialmente bien con acompañamientos clásicos como puré de papas con mantequilla, espárragos al vapor, champiñones salteados o una ensalada fresca de temporada.
Consejos para un resultado perfecto
- Controla el fuego: No cocines a una llama demasiado alta por mucho tiempo, ya que puedes quemar el exterior sin cocinar bien el interior.
- No presiones los bistecs: Evita presionar la carne con la espátula mientras se cocina; esto hace que los jugos se escapen y la carne se seque.
- Reposo obligatoriamente: dejar reposar la carne después de cocinar es un paso tan importante como el salteado.
- Caldo en lugar de vino: Si la receta original incluía vino en la salsa, sustituirlo por caldo mantiene la riqueza sin alterar significativamente el perfil de sabor.