Carne de res rellena con ciruelas pasas y nueces es un plato pensado para lucirse sin complicarte: una pieza de carne bien sazonada, rellena con una mezcla dulce y crujiente, y horneada hasta quedar jugosa. El contraste entre la suavidad de la res, la textura de las nueces y el toque naturalmente dulce de las ciruelas hace que cada rebanada tenga sabor y “sorpresa” por dentro. Es ideal para una comida especial, porque al cortarla se ve el relleno en el centro y la presentación queda elegante, pero el proceso es bastante directo si sigues el orden de los pasos y respetas el reposo final antes de servir.
Rinde: 4 porciones
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo total: 1 hora 30 minutos
[Ingredients:]
- 1 kg de carne de res
- 150 g de ciruelas pasas
- 100 g de nueces picadas
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
[Instructions:]
- Precalienta el horno a 180 °C. Antes de tocar la carne, asegúrate de que el horno llegue a temperatura. Este paso es importante porque la cocción es continua y pareja desde el inicio; así la carne comienza a sellarse con el calor y conserva mejor sus jugos durante la hora de horneado.
- Pica la cebolla y el ajo. Corta la cebolla en trozos pequeños para que se sofría de manera uniforme y suelte su sabor sin quedar cruda. Pica también los dos dientes de ajo; al ser pequeños, se integrarán bien al relleno y aromatizarán toda la mezcla.
- Sofríe la cebolla y el ajo. Coloca una sartén a fuego medio y agrega las 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, incorpora la cebolla picada y remueve con frecuencia para que se ablande de forma pareja. Añade el ajo y continúa sofriendo, cuidando que no se queme. La idea es que ambos queden fragantes y suaves, creando una base de sabor para el relleno.
- Agrega las ciruelas pasas y las nueces. Incorpora a la sartén los 150 g de ciruelas pasas y los 100 g de nueces picadas. Mezcla bien para que se impregnen del sofrito y se reparta el sabor del ajo y la cebolla. Cocina solo lo necesario para que la mezcla se caliente y se integre; las ciruelas se vuelven ligeramente más tiernas y las nueces mantienen su textura.
- Deja enfriar el relleno. Retira la sartén del fuego y permite que la mezcla repose hasta que esté a temperatura manejable. Este detalle es clave: si rellenas la carne con la mezcla muy caliente, será más difícil manipularla y el interior puede soltar humedad de golpe, afectando la textura.

- Prepara la carne para rellenar. Toma el 1 kg de carne de res y haz un corte en el medio para poder colocar el relleno. Trabaja con calma para que el corte sea lo suficientemente amplio como para introducir la mezcla, pero sin llegar a separar la pieza por completo. El objetivo es formar una “cavidad” central que mantenga el relleno en su lugar durante el horneado.
- Rellena con la mezcla de ciruelas y nueces. Coloca el relleno dentro del corte, distribuyéndolo de forma uniforme a lo largo del centro. Procura que no quede todo en un solo punto; así, cada rebanada tendrá una porción equilibrada de ciruelas y nueces.
- Ata la carne con hilo de cocina. Una vez rellena, ata la pieza para que conserve su forma y el relleno no se salga. Haz amarres firmes, pero sin apretar excesivamente. Este paso ayuda a que la carne se cocine de manera más uniforme y quede mejor presentada al momento de cortarla.
- Sazona con sal y pimienta. Condimenta el exterior de la carne al gusto. Hazlo de manera homogénea, cubriendo los lados para que el sabor no quede solo en la superficie superior. La pimienta aporta un toque aromático que equilibra el dulzor de las ciruelas.
- Hornea durante 1 hora. Coloca la carne en una fuente para horno y llévala al horno precalentado a 180 °C. Mantén la cocción durante 1 hora, respetando el tiempo para que la carne se cocine y el relleno se asiente en el interior. Evita estar moviéndola constantemente: dejarla tranquila ayuda a que conserve su estructura.
- Deja reposar antes de cortar y servir. Al sacar la carne del horno, no la rebane de inmediato. Déjala reposar unos minutos para que los jugos se redistribuyan y el corte salga más limpio. Luego, corta en rebanadas y sirve, procurando que cada porción muestre el centro relleno.