Este curry de ternera es una receta sabrosa y reconfortante que combina ingredientes simples con especias suaves para lograr un plato lleno de sabor y aroma. Utiliza carne de ternera para guisar, lo que garantiza una textura tierna y jugosa después de una cocción lenta y cuidada. Es ideal para los días fríos o para compartir en una comida familiar. La base del sabor está en la marinada y en la cocción lenta con cebolla, ajo, yogur natural y una mezcla equilibrada de especias suaves.
Ingredientes:
- 1 kg de carne de ternera para guisar (cortada en trozos medianos)
- 1 cebolla grande, finamente picada
- 1 cucharadita de ajo triturado o picado muy fino
- 1 taza de yogur natural (sin azúcar)
- 1 cucharada de pasta de tomate
- 1 cucharadita de curry suave en polvo
- 1 cucharadita de pasta de curry
- ¼ taza de salsa Cape Malay curry (tipo “cook in sauce”)
- Sal y pimienta al gusto
- Agua (cantidad necesaria durante la cocción)
- Papas (cantidad al gusto, peladas y cortadas en trozos medianos)
Instrucciones:
1. Marinar la carne
Para empezar, coloca los trozos de carne en un bol grande. Añade la cucharadita de pasta de curry y la taza de yogur natural. Remueve bien para asegurarte de que todos los trozos de carne estén cubiertos uniformemente por la mezcla. Esta marinada no solo aporta sabor, sino que también ayuda a ablandar la carne. Cubre el bol con film transparente y déjalo reposar en el refrigerador durante al menos 2 horas. Cuanto más tiempo repose, más intensa será la impregnación de sabores.
2. Preparar la base del curry
Una vez que la carne ha reposado y absorbido la marinada, calienta una cantidad moderada de aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla finamente picada y deja que se cocine durante unos minutos hasta que comience a ablandarse. Añade el ajo picado y continúa removiendo para evitar que se queme.
Cuando la cebolla esté translúcida y suave, incorpora el curry en polvo y remueve bien para que las especias liberen su aroma y se mezclen con la cebolla. Este paso es fundamental, ya que tostar ligeramente las especias en el aceite y con la cebolla realza profundamente su sabor.
3. Cocinar la carne
Agrega los trozos de carne marinada a la olla con las cebollas especiadas. Sube el fuego a medio-alto y remueve constantemente durante unos minutos para sellar los bordes de la carne. Este proceso ayuda a atrapar los jugos en el interior de los trozos de ternera.
Añade aproximadamente 1 taza de agua a la olla, lo suficiente para cubrir parcialmente la carne. Tapa la olla con una tapa ajustada y reduce el fuego a medio. Cocina la carne durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue o se queme en el fondo.
4. Añadir la salsa y continuar la cocción
Pasados los 30 minutos, incorpora la cucharada de pasta de tomate y la salsa Cape Malay curry. Remueve bien para que se integren con el resto de ingredientes. Cocina a fuego medio unos minutos más, permitiendo que la salsa espese ligeramente y que los sabores se mezclen completamente.

5. Añadir las papas
Una vez que la carne esté casi completamente cocida y tierna, añade los trozos de papa a la olla. Asegúrate de que estén parcialmente cubiertos por la salsa. Si es necesario, añade un poco más de agua para ayudar a cocer las papas.
Tapa la olla nuevamente y continúa cocinando a fuego medio hasta que las papas estén tiernas al pincharlas con un tenedor, y la carne esté suave y jugosa. El tiempo puede variar según el tamaño de los trozos de papa, pero generalmente toma entre 20 y 25 minutos adicionales.
6. Ajustar sazón y servir
Antes de servir, prueba y ajusta la sal y pimienta si es necesario. La salsa debe estar espesa y bien impregnada de las especias, con la carne y las papas suaves pero sin deshacerse. Si prefieres una consistencia más espesa, deja cocinar destapado durante unos minutos adicionales para reducir el líquido.
Sirve este delicioso curry de ternera caliente, acompañado de arroz blanco, pan plano (como naan) o incluso con pan marroquí para aprovechar al máximo la sabrosa salsa.
Este curry, aunque sencillo, está lleno de matices suaves y reconfortantes gracias al equilibrio entre el yogur, la mezcla de especias y la cocción pausada. Es una receta que puedes preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican aún más después de unas horas o al día siguiente. Ideal para reuniones familiares o simplemente para disfrutar de una comida cálida y llena de sabor.