Ingredientes
- 4 plátanos maduros
- 1 taza de azúcar moreno
- 1 taza de agua
- 1 rama de canela
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Utensilios (opcional, pero útil)
- Sartén amplia o cacerola baja
- Cuchara de madera o espátula
- Cuchillo y tabla
[Instructions:]
1) Preparar los plátanos
- Elige plátanos maduros. Cuanto más maduros estén, más fácil será que queden tiernos y se integren con el caramelo.
- Pela los 4 plátanos con cuidado para no romperlos.
- Córtalos en rodajas, procurando que tengan un grosor parecido para que se cocinen de forma uniforme (así evitas que unas se deshagan mientras otras quedan firmes).
2) Empezar el caramelo especiado
- Coloca una sartén amplia a fuego medio. Es importante usar una sartén ancha para que las rodajas de plátano queden en una sola capa o, al menos, sin amontonarse demasiado.
- Añade a la sartén 1 taza de azúcar moreno y 1 taza de agua. Mezcla suavemente para humedecer el azúcar.
- Incorpora 1 rama de canela. Déjala dentro desde el principio para que perfume el líquido mientras se calienta.
- Mantén el fuego medio y observa cómo el azúcar empieza a disolverse. Al principio verás un líquido más claro; con el calor, el jarabe irá tomando un tono más dorado.
3) Integrar el sabor final del caramelo
- Cuando el jarabe esté caliente y el azúcar se haya disuelto bien, agrega 1 cucharadita de extracto de vainilla. Mezcla con suavidad para que se reparta de manera uniforme.
- Evita subir el fuego demasiado: la idea es que el jarabe reduzca poco a poco para volverse más espeso y brillante, sin quemarse.
4) Añadir el plátano y caramelizar
- Incorpora las rodajas de plátano a la sartén, colocándolas con cuidado para que entren en contacto con el jarabe.
- Cocina las rodajas 2–3 minutos por cada lado, o hasta que veas que se doran y se caramelizan. Este paso es clave: no se trata solo de “calentar” el plátano, sino de dejar que el azúcar se adhiera y forme esa capa dulce y brillante.
- Para voltearlas, usa una espátula y hazlo con delicadeza. El plátano maduro es tierno y puede romperse si lo mueves bruscamente.
- Mientras se caramelizan, baña las rodajas con el jarabe usando la cuchara. Esto ayuda a que el sabor del caramelo, la canela y la vainilla se concentren en cada pieza.

5) Ajustar la textura del jarabe (sin cambiar ingredientes)
- Si notas que el jarabe está todavía muy líquido, mantén la cocción un poco más a fuego medio para que reduzca y espese, siempre vigilando para que no se oscurezca demasiado.
- Si, por el contrario, lo ves muy espeso antes de que el plátano esté bien caramelizado, baja un poco el fuego y mueve con suavidad: así controlas la cocción sin “pasarte” de caramelo.
6) Terminar y servir
- Cuando las rodajas estén doradas y con aspecto caramelizado, apaga el fuego.
- Retira la rama de canela para que no siga infusionando.
- Sirve el dulce de inmediato, colocando primero las rodajas y luego bañando por encima con el jarabe que queda en la sartén, para que cada porción tenga ese acabado brillante y dulce.
Resultado final
Obtendrás un postre sencillo pero muy aromático: el plátano queda suave y dulce, mientras que el azúcar moreno se convierte en un caramelo ligero con notas cálidas de canela y un toque de vainilla. Si lo sirves recién hecho, el contraste entre el plátano caliente y el caramelo es lo que lo hace especialmente irresistible.