Empanada de espinaca con queso

Las empanadas de espinaca con queso son un platillo casero que combina la textura delicada y ligeramente terrosa de las hojas de espinaca con la suavidad cremosa de quesos que se funden al calor. Esta receta es perfecta tanto para una comida familiar como para compartir con amigos, ya sea al mediodía o como aperitivo ligero antes de una comida principal. Aquí te explico paso a paso cómo preparar estas empanadas para que queden deliciosas, con cada detalle que necesitas saber para que tu resultado sea un éxito rotundo.

Ingredientes necesarios

Antes de comenzar, asegúrate de tener a mano todos los ingredientes. La calidad de cada uno influirá directamente en el sabor final:

  • 2 tazas de espinacas frescas, bien lavadas y sin tallos gruesos.
  • 1 taza de queso ricotta, suave y cremoso para que se integre bien con las espinacas.
  • 1 taza de queso mozzarella rallado, que aportará un toque fundente irresistible.
  • 1 paquete de masa para empanadas (puede ser masa comprada, lista para usar).
  • 1 huevo, batido (para pincelar la masa y lograr un dorado apetitoso).
  • 1 cucharadita de ajo en polvo (o si lo prefieres, ajo fresco finamente picado).
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto.

Estos ingredientes son simples pero combinados producen un relleno jugoso, sabroso y equilibrado.


Preparación de la mezcla de espinaca con queso

Paso 1: Lavar y preparar las espinacas

Comienza por preparar las espinacas. Si usas espinacas frescas, lávalas cuidadosamente bajo un chorro de agua fría para eliminar cualquier resto de tierra o arena. Sacude suavemente el exceso de agua o usa una centrifugadora de ensaladas para que queden lo más secas posible. Este paso es importante para evitar que el relleno se vuelva demasiado acuoso durante la cocción.

Paso 2: Mezclar los ingredientes del relleno

En un bol grande, combina las espinacas bien escurridas con el queso ricotta y el queso mozzarella rallado. Añade la cucharadita de ajo en polvo, una pizca de sal y pimienta negra al gusto. Con una espátula o cuchara grande, mezcla todos los ingredientes con movimientos envolventes hasta que los quesos estén perfectamente integrados con las hojas de espinaca. Este proceso debe hacerse con cuidado para que no se rompan demasiado las espinacas y el relleno mantenga textura.


Formado de las empanadas

Paso 3: Preparar la masa

Saca el paquete de masa para empanadas y colócalo sobre una superficie limpia y ligeramente enharinada si es necesario. Si la masa viene fría, déjala reposar unos minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil de manejar. Toma un circulito de masa y colócalo en la palma de tu mano o sobre la mesa.

Paso 4: Rellenar

Con una cuchara, coloca una buena porción de la mezcla de espinaca y queso en el centro de cada círculo de masa. La cantidad de relleno debe ser generosa pero sin sobrepasar los bordes; de lo contrario, será más difícil sellar la empanada.

Paso 5: Sellar la empanada

Dobla la masa por la mitad sobre el relleno para formar una media luna. Una vez doblada, presiona los bordes con los dedos para sellar bien. Si quieres un acabado más tradicional y seguro, puedes usar un tenedor para marcar y reforzar los bordes: presiona el tenedor alrededor de toda la curva de la empanada, esto hará que queden bien cerradas y además un diseño bonito.

Horneado para un acabado dorado

Paso 6: Preparar para hornear

Coloca cada empanada ya sellada sobre una bandeja de horno previamente cubierta con papel pergamino o una lámina antiadherente. Asegúrate de dejar un pequeño espacio entre cada una para que el aire caliente circule y se horneen uniformemente.

Paso 7: Pincelar con huevo

Bate el huevo en un pequeño recipiente y con una brocha de cocina pinta la superficie de cada empanada. Esto no solo aportará color dorado durante el horneado, sino también un brillo que las hará más apetecibles visualmente.

Paso 8: Hornear

Precalienta tu horno a 180 °C (350°F). Coloca la bandeja en el centro del horno y deja que las empanadas se horneen durante aproximadamente 25 a 30 minutos, o hasta que adquieran un tono dorado uniforme y la masa se vea crujiente. El tiempo puede variar ligeramente dependiendo de tu horno, así que vigílalas hacia el final del horneado.


Servir y disfrutar

Una vez que las empanadas estén listas, retíralas del horno y deja que reposen unos minutos antes de servir. Este breve reposo ayuda a que el relleno se asiente y no esté demasiado caliente al momento de comer. Puedes acompañarlas con una ensalada fresca o incluso con un dip ligero de yogur con hierbas para contrastar los sabores.

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