La ensaladilla de huevo al estilo alemán es una receta sencilla y sabrosa, ideal como acompañamiento en cualquier comida o como plato principal en una cena ligera. Esta preparación destaca por su cremosidad, gracias a la mayonesa, y por la intensidad de sabor que le aporta la cebolla, los pepinillos y la mostaza. Es una ensalada que combina ingredientes básicos pero con una armonía de sabores que la hacen deliciosa y muy reconfortante.
Esta receta es perfecta para preparar con antelación, ya que mejora aún más si se deja reposar unas horas en la nevera antes de servirla. Además, al no requerir ingredientes complicados, es económica y muy fácil de preparar. A continuación, se detalla paso a paso cómo elaborar esta ensaladilla alemana de huevo, respetando los ingredientes tradicionales mencionados en la receta original.
Ingredientes:
- 6 huevos duros
- 4 cucharadas soperas de mayonesa
- 2 cucharaditas de mostaza
- 3 pepinillos en vinagre
- ¼ de cebolla
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
Instrucciones:
- Cocción y preparación de los huevos: Comienza colocando los huevos en una cacerola con agua fría, asegurándote de que estén completamente cubiertos por el líquido. Lleva la cacerola a fuego medio-alto y, una vez que el agua comience a hervir, reduce un poco el fuego para mantener un hervor suave. Cocina los huevos durante aproximadamente 10 minutos para lograr una cocción firme. Al finalizar la cocción, retira los huevos del agua caliente y pásalos inmediatamente a un recipiente con agua fría o con hielo. Este choque térmico facilita el pelado de los huevos y detiene la cocción interna. Déjalos reposar unos minutos, luego pélalos con cuidado y resérvalos.
- Picar los ingredientes: Toma los huevos duros ya fríos y pélalos completamente. Córtalos en cubos pequeños o, si prefieres, tritúralos ligeramente con un tenedor para obtener una textura más rústica. A continuación, corta los pepinillos en vinagre en trocitos finos. Es importante que los trozos sean pequeños para que se integren bien en la ensaladilla y no dominen el sabor. Pela la cebolla y píquela muy finamente. Una buena opción es utilizar cebolla blanca o cebolla dulce, que aporta sabor sin ser demasiado agresiva. Si la cebolla tiene un sabor muy fuerte, puedes enjuagarla con agua fría o dejarla reposar en agua con una pizca de sal durante unos minutos, luego escurrirla bien.

- Mezclar la base de la ensaladilla: En un bol amplio, incorpora los huevos picados, los pepinillos y la cebolla. Agrega las cuatro cucharadas soperas de mayonesa y las dos cucharaditas de mostaza. Puedes utilizar mayonesa casera o envasada, según tus preferencias. Mezcla todos los ingredientes con una espátula o cuchara grande, con movimientos envolventes para que los huevos no se deshagan completamente. La textura final debe ser cremosa pero con los ingredientes visibles.
- Sazonar y ajustar el sabor: Añade sal al gusto y un toque de pimienta negra molida. Mezcla nuevamente para que el condimento se distribuya de manera uniforme. Prueba la mezcla y, si lo deseas, puedes agregar un poco más de mostaza si prefieres un sabor más intenso o unas gotas de jugo de pepinillo para un toque más ácido.
- Reposar en frío: Una vez mezclados todos los ingredientes, tapa el bol con papel film y guarda la ensaladilla en el refrigerador durante al menos una hora. Este tiempo de reposo permitirá que los sabores se integren mejor y la ensaladilla adquiera una textura más firme y agradable.
- Presentación y servicio: Al momento de servir, puedes decorar con unas rodajas de pepinillo por encima o incluso con unas ramitas de perejil fresco para un toque de color. Sirve fría, como entrante, como acompañamiento de carnes frías o en tostadas como aperitivo.
Consejo final:
Esta ensaladilla de huevo al estilo alemán se conserva muy bien en el refrigerador durante 2 a 3 días si está bien cubierta. Es ideal para preparar con antelación cuando se planea una comida con invitados o para tener una opción rápida en días ocupados. Puedes acompañarla con pan integral, tostadas o incluso usarla como relleno para sándwiches.
Su sabor equilibrado, entre lo cremoso de la mayonesa, el toque ácido del pepinillo y la suavidad del huevo, hacen de esta receta una apuesta segura en cualquier ocasión.