El espagueti con albóndigas en salsa chipotle es una deliciosa fusión entre la cocina tradicional italiana y el picante sabor mexicano. Esta receta combina la suavidad de la pasta con la intensidad del chipotle y la jugosidad de las albóndigas, creando un platillo perfecto para una comida familiar, una cena especial o simplemente para consentirte cualquier día de la semana.
Cada elemento del plato ha sido cuidadosamente pensado: la pasta cocida al punto exacto, las albóndigas perfectamente doradas, y una salsa espesa, llena de aromas ahumados y picantes que se adhieren a cada hebra de espagueti. Además, el toque fresco de la albahaca y el queso parmesano aporta equilibrio y profundidad de sabor.
Ingredientes
Para la pasta:
- 250 gramos de espagueti
- 1 cucharada de sal de grano
- ¼ manojo de albahaca fresca, lavada y desinfectada
- ½ taza de queso parmesano rallado
Para las albóndigas:
- 350 gramos de carne molida
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- ½ cebolla, finamente picada
- 1 huevo
- ¼ taza de pan molido
- 2 cucharaditas de sal
- 1 cucharadita de pimienta negra molida
- ½ cucharada de salsa inglesa
- ¼ cucharada de jugo sazonador
- 4 cucharadas de aceite vegetal
Para la salsa de chipotle:
- 4 jitomates maduros
- ½ cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 lata chica de chiles chipotles en adobo
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de consomé de pollo en polvo
- 2 cucharadas de puré de tomate
Instrucciones
1. Preparar la salsa de chipotle
Comienza asando los ingredientes base de la salsa. Coloca los jitomates, la media cebolla y los tres dientes de ajo sobre un comal caliente o una sartén sin aceite. Asa estos ingredientes hasta que estén bien dorados por todos lados: los jitomates deben presentar una piel quemada y la cebolla un color tostado. Este paso es esencial para obtener una salsa con sabor profundo y ahumado.
Una vez listos, retíralos del fuego y colócalos en la licuadora junto con los chipotles en adobo y dos tazas de agua. Licúa hasta obtener una salsa homogénea y espesa. Luego, cuela la mezcla directamente sobre una olla mediana, eliminando cualquier resto de piel o semilla.
Agrega el puré de tomate, el consomé de pollo en polvo y la cucharadita de sal. Cocina la salsa a fuego medio durante aproximadamente 15 minutos, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo. La salsa debe espesar ligeramente y adquirir un color rojo intenso.
2. Preparar las albóndigas
Mientras la salsa se cocina, prepara las albóndigas. En un recipiente grande, mezcla la carne molida con el ajo y la cebolla picados, el huevo, el pan molido, la sal, la pimienta, la salsa inglesa y el jugo sazonador. Amasa bien con las manos limpias hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados y la mezcla tenga una textura firme pero moldeable.
Forma pequeñas bolitas del mismo tamaño, procurando que sean compactas para que no se deshagan durante la cocción.
Calienta una sartén grande con las cuatro cucharadas de aceite vegetal a fuego medio. Una vez caliente, coloca las albóndigas y dóralas por todos lados. Este paso aporta una capa crujiente y evita que absorban demasiada salsa. No es necesario cocerlas completamente por dentro en esta etapa, ya que se terminarán de cocinar en la salsa.
Una vez doradas, retíralas de la sartén y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

3. Integrar las albóndigas a la salsa
Con la salsa ya espesa y sabrosa, incorpora con cuidado las albóndigas en la olla. Asegúrate de que todas estén cubiertas por la salsa. Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 10 minutos. Durante este tiempo, las albóndigas terminarán de cocerse y absorberán el sabor ahumado del chipotle.
4. Cocinar la pasta
En otra olla grande, hierve abundante agua con una cucharada de sal de grano. Una vez que el agua esté burbujeando, agrega el espagueti y cocina a fuego alto durante 20 minutos o hasta que esté al dente. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
Cuando la pasta esté lista, escúrrela bien y agrégala directamente a la olla con la salsa y las albóndigas. Mezcla con cuidado para que la salsa cubra cada hebra de espagueti y se integre con las albóndigas.
5. Finalizar y servir
Justo antes de servir, espolvorea las hojas de albahaca fresca troceadas y el queso parmesano rallado por encima. Este toque final aporta frescura, aroma y un contraste delicioso con el sabor intenso del chipotle.
Sirve caliente y disfruta de este reconfortante plato que reúne lo mejor de dos mundos culinarios: la suavidad y el carácter de la cocina italiana, con el picor y profundidad del sabor mexicano.