Galletas de Coco y Leche: Un Placer Dulce e Irresistible

Las galletas de coco y leche son una de esas recetas clásicas que evocan momentos acogedores en familia, meriendas caseras y sabores que reconfortan. Esta preparación, sencilla pero sumamente deliciosa, combina el sabor tropical del coco rallado con la dulzura cremosa de la leche condensada, dando como resultado unas galletas suaves por dentro y ligeramente doradas por fuera. Es el tipo de receta que no solo encanta a los niños, sino que también despierta nostalgia en los adultos.

Lo mejor de estas galletas es que no necesitas ingredientes complicados ni técnicas de repostería avanzadas. Con productos básicos y un poco de cariño en la mezcla, lograrás una textura suave, húmeda y llena de sabor en cada bocado. A continuación, te presentamos la receta completa, con instrucciones paso a paso, para que puedas prepararlas en casa sin margen de error.


Ingredientes

  • 1 taza de coco rallado sin azúcar
  • 1 taza de leche condensada
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 taza de harina de trigo (puede ser integral o tradicional)
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal

Instrucciones paso a paso

Paso 1: Preparación del horno y bandeja

Comienza precalentando el horno a 180 °C. Este paso es esencial para asegurar una cocción uniforme desde el inicio. Mientras el horno alcanza la temperatura deseada, prepara una bandeja para hornear cubriéndola con papel encerado o engrasándola ligeramente con mantequilla y espolvoreando un poco de harina. Esto evitará que las galletas se adhieran durante el horneado.

Paso 2: Mezcla de ingredientes secos

En un bol mediano, coloca el coco rallado, la harina de trigo, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezcla bien estos ingredientes secos para que queden completamente integrados. Este paso asegura una distribución homogénea del polvo de hornear, lo que permitirá que las galletas crezcan de forma uniforme.

Paso 3: Preparación de los ingredientes húmedos

En otro recipiente, rompe el huevo y bátelo ligeramente con un tenedor hasta que esté homogéneo. Agrega la leche condensada y la esencia de vainilla. Mezcla con una espátula o batidor manual hasta que obtengas una mezcla suave y sin grumos. La leche condensada aportará dulzura y humedad a la masa, mientras que la vainilla intensificará el aroma de las galletas.

Paso 4: Unificación de la masa

Vierte los ingredientes húmedos sobre los secos. Mezcla cuidadosamente con una espátula o cuchara de madera, integrando todo hasta obtener una masa pegajosa, pero manejable. Es importante no sobrebatir en esta etapa: basta con unir los ingredientes hasta que no queden restos visibles de harina.

Paso 5: Formado de las galletas

Con la ayuda de una cuchara sopera o con las manos ligeramente humedecidas, toma porciones de la masa y colócalas sobre la bandeja de horno preparada. Aplana ligeramente cada porción con la yema de los dedos, dándole una forma redonda y regular. Deja una separación de al menos 2–3 cm entre cada galleta, ya que se expandirán ligeramente durante la cocción.

Paso 6: Horneado

Introduce la bandeja en el horno precalentado y hornea durante 12 a 15 minutos, o hasta que los bordes de las galletas comiencen a dorarse levemente. No las dejes demasiado tiempo en el horno, ya que podrían resecarse. El centro debe mantenerse suave, y el exterior ligeramente crujiente.

Paso 7: Enfriado y almacenamiento

Una vez fuera del horno, deja que las galletas reposen en la bandeja durante unos 3–4 minutos. Esto evitará que se rompan al moverlas. Luego, con cuidado, pásalas a una rejilla para que se enfríen por completo. Una vez frías, puedes guardarlas en un recipiente hermético durante varios días.


Consejos adicionales

  • Temperatura ambiente: Saca el huevo y la leche condensada del refrigerador al menos 15 minutos antes para que estén a temperatura ambiente. Esto facilita la mezcla.
  • Variedad de texturas: Si deseas galletas más crujientes, puedes dejarlas un par de minutos más en el horno, vigilando que no se quemen.
  • Decoración opcional: Si quieres darles un toque más vistoso, puedes espolvorear un poco de coco rallado por encima antes de hornearlas.

Estas galletas de coco y leche son ideales para acompañar un café a media tarde, como postre o para consentirte con un capricho dulce casero. Son rápidas de hacer, con ingredientes simples, y el resultado final es delicioso. Prepararlas será una experiencia sencilla y gratificante, y una vez que las pruebes, querrás repetir la receta una y otra vez.

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