Descripción general
Esta lasaña de carne casera es un plato abundante y lleno de sabor, ideal para compartir en comidas familiares o celebraciones especiales. Con capas de carne bien sazonada, salsa bechamel cremosa y una textura que combina suavidad y gratinado dorado, es una receta que llena la cocina de aromas irresistibles y satisface a todos los comensales. La preparación, aunque consta de varias etapas, se explica paso a paso para que puedas seguirla con facilidad incluso si es tu primera vez preparando lasaña.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
Tiempo total: 1 hora 15 minutos
Rinde: 6–8 porciones
Calorías aproximadas por porción: 510 kcal
Ingredientes necesarios
Antes de comenzar, reúne todos los ingredientes para no interrumpir el proceso una vez que empieces a cocinar. Tener todo a la mano facilita la preparación y evita que se te pase algún paso importante:
Para la preparación de la carne
- 500 g de carne molida de res (puedes usar mezcla con otra carne si lo prefieres, pero la base principal es res).
- 1 cebolla grande, finamente picada (esto aportará dulzura natural y cuerpo al sofrito).
- 2 dientes de ajo picados, para intensificar el aroma y el sabor.
- 400 g de puré de tomate, que aportará la acidez y jugosidad indispensables en la capa de carne.
- 2 cucharadas de pasta de tomate (opcional, pero añade concentración de sabor).
- 1 cucharadita de azúcar, para balancear la acidez del tomate.
- 1 hoja de laurel, que infunde un aroma herbal profundo.
- Orégano seco, albahaca seca, sal y pimienta al gusto (estas hierbas darán un perfil aromático clásico italiano).
Para la salsa bechamel cremosa
- 60 g de mantequilla (base para la salsa blanca).
- 60 g de harina de trigo, para espesar la salsa bechamel.
- 750 ml de leche entera, que dará cremosidad y cuerpo.
- Una pizca de nuez moscada (opcional, aporta calidez y complejidad).
Para montar la lasaña
- 12–15 láminas de pasta para lasaña (el número exacto depende del tamaño de tu fuente y de cuántas capas quieras hacer).
- 300 g de queso mozzarella rallado, para que se funda entre capas y aporte elasticidad.
- 100 g de queso parmesano rallado, para gratinar y aportar sabor intenso en la superficie.
Instrucciones detalladas
A continuación, se describe cada paso de la preparación con todo detalle, para que el proceso sea claro y ordenado:
1. Preparar la base de carne
- Calentar la sartén y sofreír los aromáticos: Coloca una sartén grande y amplia a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva. Añade la cebolla picada y los dientes de ajo. Sofríe lentamente hasta que la cebolla se vuelva translúcida y el ajo desprenda su aroma, removiendo con una espátula para evitar que se quemen.
- Incorporar la carne molida: Agrega la carne de res molida a la sartén con la cebolla y el ajo. Con una cuchara de madera, desmenuza la carne para que no queden grandes bloques. Cocina a fuego medio-alto hasta que la carne pierda su color rosado y se dore ligeramente, lo que puede tomar varios minutos.
- Añadir los vegetales opcionales: Si decidiste incluir la zanahoria o pimiento rojo (cubos pequeños), agrégalos ahora. Estos ingredientes no solo aportan color, sino también textura y sabor; cocina unos minutos más hasta que se ablanden ligeramente.
- Mezclar el puré y la pasta de tomate: Vierte sobre la carne el puré de tomate y la pasta de tomate opcional. Mezcla bien para integrar los ingredientes. Añade la cucharadita de azúcar, el orégano seco, la albahaca, la hoja de laurel, sal y pimienta al gusto.
- Cocción lenta de la salsa de carne: Reduce el fuego al mínimo y deja que la mezcla de carne y tomate cocine lentamente entre 20 y 30 minutos. Este tiempo permite que los sabores se concentren y la salsa se espese ligeramente, logrando una textura rica y sustanciosa que se mantendrá en cada capa de la lasaña.
2. Preparar la salsa bechamel
- Derretir la mantequilla: En una cacerola mediana, derrite la mantequilla a fuego suave.
- Agregar la harina: Una vez derretida, añade la harina de trigo y revuelve constantemente durante unos 2 a 3 minutos. Esto “tuesta” ligeramente la harina y evita que la salsa tenga sabor crudo.
- Incorporar la leche gradualmente: Sin dejar de remover, vierte la leche poco a poco. La clave aquí es la paciencia: añadir la leche en partes y batir constantemente ayuda a que la salsa quede suave, sin grumos.
- Espesar la salsa: Continúa cocinando la mezcla a fuego medio hasta que espese y tenga una consistencia cremosa. Si lo deseas, sazona con una pizca de sal, pimienta y un toque de nuez moscada para realzar el sabor.
3. Preparar las láminas de pasta
- Cocer la pasta: Revisa las instrucciones del paquete de las láminas de lasaña. Si requieren cocción previa, hiérvelas en agua con sal durante el tiempo indicado (generalmente entre 8 y 10 minutos), removiendo con cuidado para que no se peguen.
- Escurrir y enfriar: Una vez cocidas, retíralas con cuidado y colócalas sobre un paño limpio o una superficie plana para que se sequen ligeramente mientras preparas el montaje.

4. Montar la lasaña
- Preparar la fuente: Precalienta el horno a 180 °C. En el fondo de una fuente para horno, coloca una fina capa de salsa de carne para evitar que la primera lámina de pasta se pegue.
- Formar las capas: Coloca una primera capa de láminas de lasaña. Sobre ellas, extiende una porción generosa de la salsa de carne cocida, seguida de una capa de salsa bechamel. Esparce un puñado de queso mozzarella rallado sobre la bechamel.
- Repetir el proceso: Continúa alternando las capas de pasta, carne, bechamel y queso hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de salsa bechamel.
- Agregar el parmesano: Espolvorea el queso parmesano rallado por encima para lograr un gratinado dorado y sabroso.
5. Horneado final
- Hornear cubierto: Cubre la fuente con papel aluminio y hornea durante 25 a 30 minutos. Esto permite que todos los sabores se fusionen y la lasaña quede bien caliente en el centro.
- Gratinar la superficie: Retira el papel aluminio con cuidado para no quemarte y hornea otros 10–15 minutos más, hasta que la superficie esté dorada, burbujeante y con el queso bien gratinado.
- Reposar antes de servir: Una vez fuera del horno, deja reposar la lasaña unos 10 minutos. Esto facilita que las capas se asienten y que puedas cortar porciones limpias y bien definidas.
Notas adicionales y consejos finales
- Si te sobra lasaña, puedes guardarla en el refrigerador bien tapada hasta por 3 días o incluso congelarla antes de hornearla para futuras comidas.
- Para recalentar, utiliza el horno a temperatura moderada para mantener su textura y jugosidad.
- Ajusta las hierbas y la sal a tu gusto, recordando que los sabores intensos se suavizan ligeramente durante la cocción al horno.
Con estos pasos detallados y bien organizados, tienes todas las herramientas necesarias para preparar una lasaña de carne casera que impresione por su sabor y presentación. ¡Buen provecho!