Una receta ligera, sabrosa y elegante que combina la suavidad de las verduras asadas con la cremosidad del queso de cabra. Las milhojas de calabacín, berenjena y queso de cabra se convierten en una opción perfecta tanto para una comida especial como para un almuerzo saludable del día a día. Además, esta preparación vegetariana resulta visualmente atractiva y muy fácil de montar con ingredientes simples pero llenos de sabor.
Ingredientes:
- 1 calabacín grande
- 1 berenjena grande
- 2 tomates maduros
- 200 gramos de queso de cabra en rulo (en rodajas)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Hierbas aromáticas secas (opcional: tomillo, orégano, albahaca)
Instrucciones detalladas:
1. Preparación de las verduras
Comienza lavando todas las verduras con agua fresca para eliminar cualquier resto de tierra o impureza. Seca con papel de cocina o un paño limpio. Luego, sobre una tabla de cortar, corta el calabacín y la berenjena en rodajas finas, de aproximadamente 0,5 cm de grosor. Haz lo mismo con los tomates, procurando que todas las rodajas sean de tamaño similar para facilitar el montaje posterior.
Si deseas una cocción más pareja y un acabado visual más limpio, puedes usar una mandolina para obtener cortes uniformes.
2. Cocinar las verduras
Calienta una sartén grande a fuego medio y añade una cucharada de aceite de oliva. Cuando esté caliente, coloca las rodajas de berenjena y calabacín en la sartén en una sola capa. No las amontones para que puedan dorarse correctamente. Cocina cada lado durante unos 2 o 3 minutos, hasta que adquieran un tono dorado suave.
Es importante cocinarlas previamente porque la berenjena, en especial, tiende a absorber líquidos y puede quedar cruda si solo se hornea. Este paso también permite que las verduras pierdan parte de su humedad, evitando que las milhojas se vuelvan aguadas durante el horneado.
Una vez doradas, retira las rodajas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
3. Precalentar el horno
Mientras terminas de cocinar las verduras, precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Este paso es esencial para que la cocción sea uniforme y que el queso de cabra se derrita adecuadamente.
4. Montar las milhojas
Unta ligeramente una bandeja o fuente apta para horno con la cucharada restante de aceite de oliva para evitar que los ingredientes se peguen. Luego, comienza a montar las milhojas directamente en la fuente.
Coloca primero una rodaja de berenjena como base, encima una de calabacín, luego una de tomate y finalmente una rodaja de queso de cabra. Repite este proceso, alternando capas de verduras y queso, hasta lograr una pequeña torre de unos 4 o 5 niveles, según el grosor de las verduras. Lo ideal es que la capa superior sea de queso de cabra para que se derrita y gratine ligeramente durante la cocción.
Puedes hacer varias milhojas individuales o una grande que luego se corta en porciones. Ajusta según el número de comensales o la presentación deseada.
5. Sazonar
Una vez montadas las milhojas, espolvorea sal y pimienta al gusto sobre cada torre. Si deseas un toque extra de aroma y sabor, añade una pizca de hierbas aromáticas secas como tomillo, orégano o albahaca. Esto complementa perfectamente los sabores suaves del calabacín y la berenjena, y realza la cremosidad del queso de cabra.

6. Hornear
Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea durante 15 a 20 minutos. El queso de cabra debe fundirse suavemente, y las capas de verduras se calientan en su totalidad, fusionando sus sabores. El dorado en la parte superior indica que el plato está listo.
No es necesario cubrir con papel de aluminio, ya que queremos que la parte superior se gratine ligeramente y adquiera ese aspecto apetitoso.
7. Servir
Una vez fuera del horno, deja reposar las milhojas unos 5 minutos. Este breve reposo permite que el queso se estabilice ligeramente y facilita el emplatado. Sirve caliente, con una cuchara grande o espátula, intentando mantener la estructura de capas.
Puedes acompañar este plato con una ensalada verde, pan crujiente o incluso como guarnición de una proteína si lo deseas.
Consejos adicionales:
- Si el queso de cabra tiene un sabor muy intenso, puedes mezclarlo con un poco de queso crema antes de formar las capas.
- Para una textura más firme, puedes salar las rodajas de berenjena previamente y dejarlas escurrir 20 minutos antes de cocinarlas, ayudando así a extraer su amargor natural.
- Este plato puede servirse tanto caliente como templado, lo que lo convierte en una opción ideal para preparar con antelación.