Muffins Proteicos de Zapallito, Cebolla y Queso – Una Opción Saludable y Sabrosa para Cualquier Momento del Día

Estos muffins salados combinan lo mejor de la cocina saludable y deliciosa: zapallitos tiernos, cebolla salteada y queso derretido, todo en un formato fácil de llevar, ideal para almuerzos rápidos, meriendas saciantes o cenas ligeras. Son altos en proteínas gracias a los huevos y el queso, y al estar horneados, resultan más saludables que muchas opciones fritas. Además, son una excelente forma de incorporar más vegetales a tu dieta de una manera apetitosa y original.

Ingredientes (para aproximadamente 6 unidades grandes):

  • 2 zapallitos verdes medianos, rallados
  • 1 cebolla mediana
  • 3 huevos grandes
  • 1/2 taza de queso rallado (puede ser mozzarella, parmesano o una mezcla)
  • Sal a gusto
  • Pimienta negra molida a gusto
  • Aceite de oliva (cantidad necesaria para saltear)
  • Opcional: hierbas secas como orégano o tomillo para dar más sabor

Instrucciones:

Paso 1: Preparar los ingredientes base

Comienza lavando bien los zapallitos. Una vez limpios, rállalos con un rallador de tamaño mediano (ni muy grueso ni muy fino). Colócalos en un colador o tamiz y espolvoréalos con un poco de sal para que liberen su líquido. Deja reposar durante al menos 10 a 15 minutos. Esto es importante porque el zapallito contiene mucha agua y si no se escurre bien, puede afectar la textura final de los muffins.

Mientras los zapallitos reposan, pica finamente la cebolla. En una sartén mediana, agrega un chorrito de aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Añade la cebolla picada y cocínala lentamente durante unos 8 a 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté dorada y completamente tierna. Este paso es fundamental para que la cebolla aporte dulzor y profundidad de sabor al conjunto.

Paso 2: Escurrir y mezclar

Una vez que los zapallitos hayan reposado, presiona fuertemente con tus manos o con ayuda de una cuchara para eliminar la mayor cantidad posible de líquido. Luego, colócalos en un bol grande.

Agrega la cebolla ya cocida al bol con los zapallitos. Incorpora también el queso rallado. Mezcla todo suavemente con una cuchara de madera o espátula.

En otro recipiente, bate los huevos con un poco de sal y pimienta a gusto. Una vez que estén bien integrados, agrégalos a la mezcla de zapallitos, cebolla y queso. Si deseas, en este punto puedes incorporar hierbas secas como orégano, albahaca seca o tomillo, lo que aportará un aroma más profundo al horneado.

Paso 3: Preparar el molde y hornear

Precalienta el horno a 180 ºC (350 ºF). Mientras el horno toma temperatura, engrasa un molde para muffins con un poco de aceite de oliva o utiliza pirotines de papel vegetal si prefieres una limpieza más sencilla.

Distribuye la mezcla en los moldes llenando cada cavidad hasta aproximadamente 3/4 de su capacidad. No los llenes completamente ya que los muffins crecerán un poco durante la cocción.

Lleva el molde al horno y hornea durante 25 a 30 minutos, o hasta que notes que los muffins han tomado un color dorado en la superficie y al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.

Paso 4: Enfriar y servir

Una vez listos, retira los muffins del horno y deja que reposen durante al menos 5 minutos antes de desmoldarlos. Este breve reposo permite que se asienten y que no se rompan al sacarlos.

Puedes servirlos calientes, tibios o fríos. Son ideales para acompañar una ensalada, como parte de un brunch o incluso para llevar en un táper al trabajo o la escuela. Se conservan muy bien en la heladera durante 3 a 4 días si se guardan en un recipiente hermético.

Consejo adicional:

Si deseas una textura aún más firme o con más cuerpo, puedes agregar a la mezcla una cucharada de harina de avena o pan rallado integral. Sin embargo, la receta base no lo requiere y ya ofrece una textura jugosa y compacta gracias al queso y los huevos.

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