Pajitas de queso crema con arándano y naranja – Delicia crujiente con un toque cítrico y afrutado

Las pajitas de queso crema con arándano y naranja son una opción perfecta cuando buscas un aperitivo sofisticado, rápido de preparar y lleno de sabor. Con una textura crujiente en el exterior y un relleno suave, cremoso y frutal, estas pajitas combinan a la perfección el dulzor natural del arándano con el frescor cítrico de la naranja y la suavidad del queso crema. Ideales para una merienda, brunch o para impresionar a tus invitados en una reunión especial.


Ingredientes

  • 1 lámina de hojaldre rectangular (aproximadamente 25×35 cm), refrigerada o descongelada si es congelada
  • 180 g de queso crema
  • 1 cucharadita de ralladura de naranja
  • ½ taza de arándanos secos picados
  • 1 huevo (para barnizar)

Instrucciones

1. Preparación de los ingredientes

Saca la lámina de hojaldre del refrigerador y déjala reposar durante unos minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil de manipular sin que se rompa. Asegúrate de que esté completamente descongelada si la compraste congelada. Mientras tanto, prepara el relleno: en un bol mediano, mezcla el queso crema con la ralladura de naranja hasta obtener una crema homogénea y perfumada. Luego, incorpora los arándanos secos picados, mezclando bien para que queden distribuidos de manera uniforme.

2. Rellenar el hojaldre

Extiende la lámina de hojaldre sobre una superficie ligeramente enharinada o sobre papel para hornear. Asegúrate de que esté bien estirada y sin pliegues. Divide visualmente la lámina en dos mitades longitudinales. En una de las mitades, esparce con una espátula o cuchillo el relleno de queso crema, arándanos y naranja, tratando de cubrir uniformemente sin acercarte demasiado a los bordes (deja un margen de aproximadamente 1 cm).

3. Sellado y corte de las pajitas

Dobla la mitad sin relleno sobre la mitad rellena, alineando cuidadosamente los bordes para que coincidan. Presiona ligeramente con las manos o con un rodillo para sellar y aplanar un poco la superficie. Usa un cuchillo afilado o un cortador de pizza para cortar tiras delgadas, de aproximadamente 1.5 a 2 cm de ancho, a lo largo de la masa doblada. Deberías obtener entre 10 y 14 tiras, dependiendo del ancho que elijas.

4. Formar las pajitas trenzadas

Toma cada tira y gírala delicadamente sobre sí misma varias veces para formar una especie de espiral. No presiones demasiado, ya que el hojaldre necesita espacio para expandirse al hornearse. Coloca cada pajita sobre una bandeja para hornear previamente cubierta con papel encerado, dejando espacio entre ellas para que no se peguen al crecer.

5. Barnizado y horneado

Precalienta el horno a 200°C (392°F). Mientras se calienta, bate ligeramente el huevo en un pequeño recipiente. Con la ayuda de un pincel de cocina, barniza suavemente la superficie de cada pajita para que queden doradas y brillantes después del horneado. Hornea en el horno precalentado durante unos 15 a 18 minutos, o hasta que el hojaldre esté completamente inflado y dorado de forma uniforme.

6. Enfriado y presentación

Una vez listas, retira las pajitas del horno y déjalas enfriar unos minutos sobre la bandeja antes de transferirlas a una rejilla. El relleno estará caliente al salir del horno, por lo que es importante dejar que se asienten un poco antes de manipularlas. Sirve las pajitas templadas o a temperatura ambiente. Puedes presentarlas en una fuente decorativa o en un cesto forrado con papel pergamino, ideal para compartir en reuniones familiares, fiestas o como bocadillo con una taza de té o café.


Consejos adicionales

  • Puedes almacenar las pajitas sobrantes en un recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta 2 días. Si deseas recuperar su textura crujiente, puedes recalentarlas unos minutos en el horno.
  • Si prefieres un sabor más intenso a naranja, añade unas gotas de jugo de naranja natural al queso crema al momento de mezclarlo con la ralladura.
  • El uso de arándanos secos picados garantiza que no humedezcan demasiado el hojaldre, pero si usas arándanos frescos, escúrrelos bien y córtalos en pequeños trozos.

Con esta receta, consigues una combinación deliciosa de sabores dulces y cítricos envueltos en una textura crujiente irresistible. Es una receta simple pero elegante que puede convertirse fácilmente en la estrella de cualquier ocasión.

Leave a Comment