El pan de queso sin horno es una alternativa práctica y deliciosa para quienes buscan una receta rápida, sin necesidad de horno y con ingredientes sencillos. Ideal para acompañar una taza de café, una merienda o incluso para compartir en una reunión informal, este pan combina la suavidad de la harina con el sabor característico del queso rallado. Se cocina directamente en sartén, lo que lo hace perfecto para quienes no disponen de horno en casa o desean una solución rápida sin comprometer el sabor ni la textura.
A continuación, te presentamos una versión detallada de esta receta, con cada paso explicado de forma precisa para que logres un pan de queso dorado por fuera, suave por dentro y lleno de sabor.
Ingredientes:
- 1 huevo
- 4 cucharadas de leche
- 4 cucharadas de aceite vegetal
- 1 taza de queso rallado (puede ser mozzarella, cheddar o el de tu preferencia)
- 1 ½ taza de harina de trigo común (todo uso)
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- ½ cucharadita de sal
Instrucciones Paso a Paso:
- Preparación de los ingredientes secos:
En un recipiente grande y limpio, tamiza la harina de trigo junto con el polvo para hornear. Este paso es importante para evitar grumos y asegurar que la mezcla tenga una textura uniforme. Añade la sal y mezcla bien con una cuchara o batidor de mano. Reservar esta mezcla. - Mezcla de los ingredientes líquidos:
En otro bol, casca el huevo y bátelo ligeramente con un tenedor o batidor de varillas. Añade las cucharadas de leche y de aceite vegetal, y mezcla bien hasta que se integren completamente. Esta mezcla debe quedar ligeramente espesa y homogénea. - Integración de ingredientes:
Añade la mezcla líquida al recipiente con los ingredientes secos. Comienza a mezclar poco a poco con una espátula o cuchara de madera, integrando los ingredientes desde el centro hacia los bordes. Verás que la masa comienza a tomar cuerpo. - Incorporación del queso rallado:
Una vez que la mezcla tenga una consistencia uniforme, incorpora el queso rallado. Mezcla muy bien hasta que el queso se distribuya de manera pareja por toda la masa. El queso aportará sabor y también una textura fundente al pan una vez cocido. - Amasado suave:
Si la masa está demasiado pegajosa, puedes espolvorear un poco de harina adicional, pero con cuidado de no excederte. Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa suavemente durante unos minutos hasta que se vuelva más manejable y elástica. Este paso no requiere un amasado largo, solo lo suficiente para que la masa no se pegue a las manos. - Formado del pan:
Divide la masa en porciones iguales si deseas hacer pequeños panes individuales, o deja la masa completa si prefieres un solo pan grande. Forma una bola o aplana ligeramente cada porción con las manos o con la ayuda de un rodillo hasta lograr un espesor de aproximadamente 1.5 a 2 cm. - Cocción en sartén:
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo. No es necesario añadir aceite si tu sartén es de buena calidad, pero si lo deseas, puedes pasar una servilleta con un poco de aceite para evitar que se adhiera. Coloca el pan o los panes formados en la sartén caliente. - Cocción por ambos lados:
Cocina el pan durante aproximadamente 6 a 7 minutos por un lado, o hasta que notes que la base está bien dorada. Luego, voltea con cuidado usando una espátula y cocina por el otro lado entre 5 a 6 minutos más. Es importante mantener el fuego medio-bajo para que el interior se cocine sin que se queme el exterior. - Revisión de cocción interna:
Para asegurarte de que el pan está completamente cocido por dentro, puedes insertar un palillo en el centro. Si sale limpio o con muy pocas migas húmedas, el pan está listo. Si aún sale con masa cruda, deja cocinar unos minutos más a fuego más bajo y tapado, si es necesario. - Reposo y presentación:
Una vez cocido, retira el pan de la sartén y colócalo sobre una rejilla o plato. Deja reposar al menos 5 minutos antes de cortar para que los sabores se asienten y la miga se afirme. Puedes servirlo solo, acompañado de mantequilla, mermelada, o incluso rellenos salados como queso crema o aguacate.

Consejos adicionales:
- Si deseas darle un toque especial, puedes añadir orégano seco o perejil picado a la masa junto con el queso.
- Esta receta también se puede adaptar con harinas sin gluten si deseas una versión apta para personas celíacas.
- Al utilizar queso rallado, escoge uno que se derrita bien para un resultado más cremoso en el interior.
Conclusión:
Este pan de queso sin horno es la solución ideal para una preparación rápida, sin complicaciones y con un resultado sabroso. En solo 20 minutos, puedes disfrutar de un pan suave, lleno de sabor a queso, perfecto para cualquier momento del día. Ya sea como desayuno, merienda o acompañamiento de una comida ligera, esta receta se convertirá en una de tus favoritas por su simplicidad y delicioso resultado.