El pan de queso sin horno es una receta perfecta para quienes desean disfrutar de un pan esponjoso y lleno de sabor sin necesidad de usar el horno. Esta preparación es sencilla, rápida y utiliza ingredientes accesibles que probablemente ya tengas en casa. Ideal para acompañar el desayuno, una merienda o como complemento de cualquier comida. Con una textura suave y un irresistible sabor a queso, este pan se cocina directamente en una sartén, logrando una corteza dorada por fuera y una miga tierna por dentro.
A continuación, te presento la versión detallada y extendida de esta receta para que puedas prepararla paso a paso con total confianza.
Ingredientes
- 1 taza de harina de trigo (todo uso)
- 1 taza de queso rallado (puede ser mozzarella, cheddar o una mezcla)
- 1 huevo grande
- ½ taza de leche líquida
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- ½ cucharadita de sal
- 1 cucharada de mantequilla derretida (opcional, para darle más sabor y suavidad a la masa)
Instrucciones Paso a Paso
1. Preparar los ingredientes secos
En un bol amplio, comienza tamizando la harina de trigo junto con el polvo de hornear. Este paso es importante para evitar grumos y conseguir una masa más homogénea. Añade la sal y mezcla bien con una cuchara o espátula para distribuir uniformemente los ingredientes.
2. Incorporar el queso rallado
Agrega el queso rallado a la mezcla seca y remueve para que se integre bien con la harina. Es importante que el queso quede bien repartido por toda la masa, ya que esto aportará sabor y textura al pan.
3. Mezclar los ingredientes líquidos
En otro recipiente, bate ligeramente el huevo con la leche. Si decides usar mantequilla derretida para darle un toque más suave a la masa, añádela en este momento a la mezcla líquida.
4. Unir todos los ingredientes
Vierte los ingredientes líquidos poco a poco sobre la mezcla seca con queso, y comienza a remover con una cuchara o espátula. A medida que la masa se forme, puedes continuar mezclando con las manos limpias hasta obtener una textura suave, homogénea y algo pegajosa. No es necesario amasar mucho, solo lo suficiente para que todos los ingredientes se integren.
5. Reposar la masa (opcional)
Aunque no es obligatorio, dejar reposar la masa por unos 5 minutos puede ayudar a que el polvo de hornear comience a actuar y el pan quede más esponjoso.
6. Cocinar en sartén
Precalienta una sartén antiadherente a fuego bajo. Puedes engrasarla ligeramente con un poco de mantequilla o aceite para evitar que la masa se pegue.
Divide la masa en porciones iguales, según el tamaño de los panes que desees. Puedes hacerlos en forma de bollitos o aplanarlos ligeramente con la mano. Coloca las porciones en la sartén caliente, dejando algo de espacio entre cada una para que no se peguen al expandirse.
7. Cocinar a fuego lento
Tapa la sartén con una tapa de vidrio o cualquier otra que conserve bien el calor. Cocina los panes a fuego bajo durante aproximadamente 7 a 10 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados por fuera y cocidos por dentro. Es importante no subir mucho la temperatura para que no se quemen por fuera antes de cocinarse en el centro.
8. Verificar cocción y dar la vuelta
Cuando notes que los bordes comienzan a dorarse y la base está firme, utiliza una espátula para voltear cada pan con cuidado. Cocina por el otro lado el mismo tiempo, manteniendo siempre el fuego bajo para asegurar una cocción pareja.
9. Servir y disfrutar
Una vez listos, retira los panes de la sartén y colócalos sobre una rejilla para que enfríen ligeramente y no suden. Sirve calientes o tibios para disfrutar al máximo el sabor del queso derretido y la textura esponjosa del pan.

Consejos adicionales
- Puedes usar cualquier tipo de queso que se derrita bien. El queso rallado tipo mozzarella ofrece una textura elástica, mientras que el cheddar da un sabor más intenso.
- Para una versión más aromática, puedes añadir a la masa una pizca de orégano seco, ajo en polvo o perejil picado.
- Este pan se puede guardar en un recipiente hermético hasta por 2 días a temperatura ambiente, aunque es mejor comerlo fresco para apreciar su sabor y textura.
Este pan de queso sin horno es una opción ideal para quienes no tienen acceso a un horno o simplemente quieren preparar algo rápido y reconfortante. Es perfecto para acompañar una taza de café, té o cualquier bebida caliente. Además, al cocinarlo en sartén, obtienes una textura única que lo diferencia del pan tradicional. Sin complicaciones y con ingredientes simples, es una receta que querrás repetir una y otra vez.