Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo grandes, limpias y abiertas en forma de mariposa
- 1 taza de frutos rojos (pueden ser fresas, frambuesas, moras o arándanos, frescos o congelados)
- 1 chipotle seco (ajustar al gusto según tolerancia al picante)
- ½ taza de crema (crema para cocinar o crema entera)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 diente de ajo
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
Descripción del Plato:
Estas pechugas de pollo rellenas son una verdadera joya culinaria, perfectas para una ocasión especial o para consentir a la familia con una comida diferente. La combinación entre el dulzor natural y ligeramente ácido de los frutos rojos y el sabor ahumado del chipotle crea una salsa con carácter, contrastes y profundidad. La textura cremosa que aporta la crema realza cada matiz y suaviza la intensidad del picante, generando un equilibrio perfecto en el paladar. Las pechugas, por su parte, se cocinan al punto justo, quedando jugosas por dentro y bien cubiertas por esta salsa vibrante y llena de color. Todo el conjunto es un deleite que parece elaborado por un chef profesional, pero puede lograrse fácilmente en casa.
Instrucciones Paso a Paso:
1. Precalienta el horno
Antes de comenzar la preparación de los ingredientes, precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Esto asegurará que esté listo para hornear las pechugas en cuanto estén montadas. También prepara una bandeja para hornear, engrasándola ligeramente con un poco de aceite de oliva o utilizando papel para hornear, según prefieras.
2. Sofríe el ajo
Coloca una sartén mediana a fuego medio y vierte la cucharada de aceite de oliva. Una vez caliente, añade el diente de ajo finamente picado. Deja que se sofría suavemente hasta que comience a dorarse ligeramente y desprenda un aroma intenso. Esto servirá como base aromática para la salsa.
3. Añade los frutos rojos y el chipotle
Incorpora la taza de frutos rojos directamente en la sartén con el ajo. Si estás utilizando frutos congelados, asegúrate de cocinarlos hasta que suelten sus jugos y se descongelen completamente. Agrega el chipotle seco entero o en trozos pequeños, dependiendo de tu gusto. Remueve todo con una cuchara de madera para que los sabores comiencen a integrarse. Cocina durante unos 5 a 7 minutos hasta que los frutos se deshagan ligeramente y formen una especie de compota colorida y fragante.
Sazona con sal y pimienta al gusto, cuidando de no excederte ya que la salsa continuará reduciendo y concentrando su sabor.
4. Rellena las pechugas
Retira la mezcla de frutos rojos del fuego y deja que se enfríe unos minutos para evitar quemarte. Toma cada pechuga de pollo y, con ayuda de una cuchara, colócales una porción generosa de la mezcla de frutos rojos y chipotle en el centro. Dobla cuidadosamente cada pechuga para cerrar el relleno y sujétalas con palillos de madera o hilo de cocina para mantenerlas cerradas durante la cocción.
5. Monta en la bandeja y añade la crema
Coloca las pechugas ya rellenas en la bandeja para hornear previamente preparada. Una vez acomodadas, vierte cuidadosamente la crema sobre ellas, procurando cubrir toda la superficie y dejar que parte de la crema se mezcle con los jugos que haya soltado el relleno. Esto dará lugar a una salsa más homogénea y cremosa.

6. Horneado
Introduce la bandeja con las pechugas en el horno precalentado. Hornea durante aproximadamente 25 a 30 minutos. Durante este tiempo, las pechugas se cocinarán perfectamente, conservando su jugosidad interna gracias a la protección del relleno y la capa cremosa que las cubre. La salsa también se irá espesando ligeramente con el calor.
Puedes revisar a mitad del tiempo si es necesario cubrirlas con papel aluminio para evitar que la crema se dore en exceso.
7. Reposo y servicio
Una vez transcurrido el tiempo de cocción, retira la bandeja del horno con cuidado. Deja reposar las pechugas unos 5 minutos antes de servir, para que los jugos internos se redistribuyan y mantengan la carne tierna. Retira los palillos de madera con cuidado antes de servir.
Coloca cada pechuga en un plato, baña con la salsa resultante de la cocción y acompaña, si lo deseas, con arroz blanco, puré de papa, verduras salteadas o una ensalada fresca.
Recomendaciones Adicionales:
- Si no te gusta el chipotle muy picante, puedes hidratarlo en agua caliente previamente y retirar las semillas para suavizar su sabor.
- Puedes preparar la mezcla de frutos rojos con antelación y conservarla en la nevera por un día. Esto intensificará los sabores y te ahorrará tiempo el día de la preparación.
- Si la salsa queda demasiado espesa al final del horneado, puedes aligerarla con un poco de leche o caldo caliente antes de servir.
- Para una presentación más elegante, corta las pechugas en rodajas gruesas en diagonal y sirve con la salsa por encima.
Esta receta transforma ingredientes simples en un platillo digno de una cena especial. El contraste entre lo dulce, lo cremoso y el ligero picante convierte cada bocado en una experiencia completa. Fácil de hacer, pero con un resultado espectacular.