Ingredientes
- 700 g de pollo sin hueso (muslo o pechuga), cortado en trozos de tamaño uniforme
4 cucharadas de aceite (tu preferido para freír)
2 zanahorias medianas, peladas y cortadas en rodajas de 1 cm (o finamente picadas)
300 g de papas (idealmente tipo russet o las que tengas), peladas y cortadas en trozos de 3–4 cm
400 ml de leche de coco (puede ser leche de coco en lata)
1 cucharadita de salsa de soja oscura (opcional, pero recomendada para dar profundidad de sabor)
½ cucharadita de azúcar moreno (opcional, para equilibrar sabores)
1 cucharada de hojas de cilantro fresco picado (para decorar)
Para la marinada:
- 1 cebolla blanca, picada en trozos pequeños
1 cebolleta (parte verde y blanca), finamente rebanada
3 dientes de ajo, triturados
1 pimiento scotch bonnet picado (si prefieres menos picante, retira las semillas)
6 semillas de pimienta pimento (o 1 cucharadita de allspice molido)
1 cucharadita de jengibre fresco rallado
1 cucharada de condimento “todo uso” (all-purpose seasoning)
1 cucharadita de comino molido
½ cucharadita de cúrcuma molida (opcional)
2 cucharadas de curry en polvo jamaicano o suave
Sal al gusto
Agua caliente (para ayudar a levantar los sabores de la marinada al cocinar)
Instrucciones paso a paso
1. Preparar la marinada y el pollo
- Lava bien los trozos de pollo para eliminar restos de sangre o impurezas. Si lo deseas, exprime un poco de jugo de limón o lima sobre el pollo mientras lo lavas (esto ayuda a “limpiar” y a dar frescura, aunque es opcional).
Escurre el pollo y colócalo en un recipiente amplio. Asegúrate de que todos los trozos sean de tamaño similar para que se cocinen de forma pareja.
En otro bol, combina la cebolla picada, la cebolleta, el ajo triturado, el pimiento scotch bonnet (si lo usas), las semillas de pimento (o allspice), el jengibre rallado, el condimento “todo uso”, el comino, la cúrcuma (si la usas) y el curry en polvo jamaicano. Mezcla estos ingredientes aromáticos hasta que estén bien integrados.
Añade esta mezcla al pollo crudo y mezcla con las manos o con una cuchara grande, asegurándote de que cada pieza esté bien cubierta por la marinada. Esta mezcla de especias creará una capa de sabor robusta cuando se cocine.
Cubre el pollo y déjalo reposar al menos 30 minutos a temperatura ambiente; si puedes, refrigéralo y marina durante varias horas o toda la noche para intensificar su sabor.

2. Saltear el pollo y las verduras
- Una vez marinado, calienta una cazuela amplia con fondo grueso a fuego medio y agrega las 4 cucharadas de aceite. Deja que el aceite se caliente lo suficiente como para que destelle ligeramente, pero sin que humee.
Con cuidado, añade el pollo con toda su marinada directamente a la cazuela caliente. Escucha el sonido al entrar el pollo al aceite: eso indica que el calor está bien para dorar.
Deja que el pollo se dore ligeramente en todos sus lados durante unos 3 minutos por lado, sin moverlo demasiado. Este dorado inicial intensifica los sabores y ayuda a sellar los jugos del pollo.
Cuando el pollo tenga un bonito tono dorado, incorpora las zanahorias y las papas cortadas. Revuelve con una cuchara de madera para que las verduras se mezclen con los jugos y las especias que quedaron en el fondo de la olla.
3. Construir la salsa de curry
- Con la misma cuchara de madera, raspa suavemente cualquier fragmento dorado adherido en el fondo de la cazuela; esos pequeños trozos de sabor son oro para el gusto del curry.
Ahora vierte agua caliente sobre la marinada que quedó en el recipiente original y remueve con una cuchara o espátula para levantar los sabores que quedaron adheridos allí. Luego vierte este líquido aromático en la cazuela con el pollo y las verduras.
Agrega la leche de coco hasta que cubra casi por completo los ingredientes en la cazuela. Esto transformará la mezcla de especias y jugos de pollo en una salsa rica, cremosa y con el característico color dorado del curry jamaicano.
Si usas salsa de soja oscura, agrégala en este momento para añadir profundidad y una nota umami que equilibra las especias.
4. Cocción lenta y reducción
- Sube el fuego hasta que la mezcla comience a burbujeare suavemente, luego reduce el fuego a bajo —esto permitirá que los sabores se mezclen sin que la leche de coco se corte o se queme.
Tapa la cazuela y deja cocinar aproximadamente 30 minutos. Durante este tiempo, el pollo se volverá tierno y las papas absorberán los sabores picantes y ricos de la salsa.
Pasado este tiempo, retira la tapa y cocina otros 10–15 minutos sin tapar, para que la salsa se reduzca a tu gusto. Si te gusta más espesa, puedes seguir cocinando unos minutos más; si prefieres una salsa más ligera y jugosa, retírala del fuego antes.
Prueba la salsa y ajusta la sal o el azúcar moreno si lo necesitas para equilibrar el picante o la intensidad de las especias.
5. Servir
- Una vez que el pollo esté tierno, las papas cocidas y la salsa con consistencia perfecta, apaga el fuego y espolvorea las hojas de cilantro picado por encima para aportar frescura y color.
Este plato se sirve tradicionalmente sobre arroz blanco recién cocido, que absorbe la salsa picante y aromática del curry. También puedes acompañarlo con pan plano tipo roti o una guarnición de vegetales al vapor.
Notas importantes
- El uso de pimiento scotch bonnet dará más autenticidad al curry jamaicano; si no lo encuentras, puedes sustituir con otro chile picante o reducir las semillas para menor picante.
Marinar el pollo varias horas (o incluso toda la noche) intensifica muchísimo el sabor final.
La leche de coco no solo da cremosidad; también suaviza el picante y une todos los componentes aromáticos de las especias.