Soufflé de Espinacas y Calabacín

Ingredientes:

  • 1 calabacín grande
  • 2 tazas de espinacas frescas
  • 4 huevos
  • 1/2 taza de queso parmesano rallado
  • 1/4 taza de harina de trigo
  • 1 taza de leche
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 1 cebolla pequeña, picada
  • Sal y pimienta al gusto
  • Una pizca de nuez moscada

Prep Time: 20 minutos | Cooking Time: 35 minutos | Total Time: 55 minutos
Kcal: 220 kcal | Servings: 4 porciones

[Instrucciones:]

  • Precalienta el horno a 375°F (190°C). Aprovecha este momento para que el calor esté estable cuando el soufflé entre al horno, ya que el inflado depende mucho de una temperatura constante. Mientras se calienta, asegúrate de tener listo un molde para soufflé y úntalo bien (engrasado) para que la mezcla no se pegue y pueda subir con facilidad.
  • Coloca una sartén grande a fuego medio y añade las 2 cucharadas de mantequilla. Deja que se derrita por completo sin que llegue a oscurecerse. Incorpora la cebolla pequeña, ya picada, y saltéala con calma. Remueve con frecuencia para que se cocine parejo; el objetivo es que quede tierna y translúcida, sin dorarse demasiado, porque buscas un sabor suave que acompañe al calabacín y a las espinacas.
  • Cuando la cebolla ya esté blanda y translúcida, añade el calabacín rallado. Mezcla bien para que se impregne con la mantequilla y se distribuya con la cebolla. Cocina a fuego medio, removiendo, hasta que el calabacín empiece a ablandarse. El calabacín suelta bastante líquido, así que dale tiempo para que vaya evaporándose; esto es clave para que el soufflé no quede aguado.
  • Agrega las 2 tazas de espinacas frescas a la sartén. Al principio parecerá mucho volumen, pero se reducirán rápidamente con el calor. Remueve para integrarlas con el calabacín y la cebolla. Continúa cocinando hasta que las verduras estén tiernas y, sobre todo, hasta que el líquido se haya evaporado lo más posible. Este paso ayuda a que la textura final sea ligera y que el soufflé suba bien durante el horneado.
  • Retira la sartén del fuego y deja que las verduras cocidas reposen unos minutos para que no estén hirviendo al mezclarlas con los huevos. No estás cambiando el proceso, solo evitas que el calor excesivo altere la mezcla antes de tiempo.
  • En un bol grande, casca los 4 huevos y bátelos hasta que estén bien mezclados. Añade 1 taza de leche y vuelve a batir para integrar. Busca una mezcla homogénea, sin zonas de clara separada, porque eso influye en el inflado y la consistencia del soufflé.
  • Incorpora lentamente 1/4 taza de harina de trigo. Hazlo poco a poco mientras bates, para evitar grumos. Si añades la harina de golpe, es más fácil que se formen bolitas difíciles de deshacer. Continúa batiendo hasta que la mezcla quede lisa, con un aspecto uniforme y sin puntos secos de harina.
  • Añade 1/2 taza de queso parmesano rallado. Luego incorpora una pizca de nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Mezcla bien para que el parmesano se reparta y la sazón quede equilibrada. La nuez moscada aporta un aroma sutil que realza el sabor de las espinacas, y el parmesano suma un toque intenso y salado, así que ajusta la sal con cuidado, probando con moderación según tu preferencia.
  • Incorpora las verduras cocidas a la mezcla de huevo y leche. Añádelas al bol y mezcla con movimientos amplios para que queden bien distribuidas en toda la preparación. Asegúrate de que no se queden “montones” de verduras en un solo lado: una distribución pareja ayuda a que el soufflé se cocine de manera uniforme y tenga una textura consistente en cada porción.
  • Vierte la mezcla en el molde para soufflé previamente engrasado. Hazlo con calma para no derramar y para que el molde quede lleno de forma uniforme. Alisa ligeramente la superficie si lo necesitas, sin presionar demasiado.
  • Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que el soufflé esté dorado y bien inflado. Durante el horneado, evita abrir el horno, especialmente al principio, para no provocar cambios bruscos de temperatura que puedan impedir que suba correctamente. El punto ideal es cuando lo ves con una parte superior dorada y un volumen notablemente elevado.
  • Cuando esté listo, saca el molde del horno con cuidado. Sirve el soufflé lo antes posible para disfrutarlo en su mejor momento, con esa apariencia alta y aireada que lo caracteriza.

Leave a Comment