Tarta de crema de canela y vainilla para la Nochebuena

La Tarta de crema de canela y vainilla para la Nochebuena es un postre que combina suavidad, calidez y ese toque tradicional navideño que todos adoran. Su aroma impregnará tu cocina desde el momento en que comiences a prepararla, transformando la experiencia culinaria en un recuerdo compartido alrededor de la mesa familiar.

Este postre es ideal para cerrar una cena festiva, pues mezcla texturas: una base firme, una crema rica y especiada, y una cobertura aireada que invita a degustar cada bocado con entusiasmo. La combinación de canela y vainilla, dos clásicos de la repostería, hace que esta tarta sea entrañable y festiva.

Ingredientes

Para preparar esta tarta, necesitas:

  • 1 base de masa quebrada (puede ser casera o comprada)
  • 4 yemas de huevo
  • 1 taza de azúcar
  • 2 tazas de leche entera
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada
  • 2 cucharadas de maicena
  • 1 pizca de sal
  • 1/2 taza de crema para batir
  • Canela en polvo adicional para decorar

Preparación paso a paso

1. Precalentar y preparar la base

Antes de comenzar con la crema, es esencial preparar la base de masa quebrada para que esté lista cuando llegues al paso de vertir la crema. Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) para asegurar una cocción uniforme desde el principio.

Coloca la masa quebrada con cuidado en un molde para tarta, extendiéndola con las manos para que cubra bien todo el interior y los bordes sin romperse. Luego, con un tenedor, pincha la masa en varios puntos, esto evita que se formen burbujas de aire y que se hinche durante el horneado.

Introduce el molde en el horno precalentado y deja que la masa se hornee durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que veas un ligero tono dorado que indica que la base está tomando cuerpo. Retira del horno y permite que se enfríe ligeramente mientras preparas la crema.

2. Mezclar las yemas con el azúcar

En un bol amplio, coloca las 4 yemas de huevo junto con la taza de azúcar. Aquí no se trata sólo de combinar ingredientes: el objetivo es batir hasta que la mezcla sea homogénea y adquiera un color amarillo claro uniforme. Esto puede tomar varios minutos y puedes usar una batidora eléctrica o un batidor manual. Es importante raspar los lados del bol con una espátula para asegurarte de que no queden restos sin incorporar.

La mezcla cremosa de yemas y azúcar será la base de la rica textura final de la tarta.

3. Calentar la leche con especias

Mientras bates las yemas y el azúcar, coloca una olla mediana al fuego medio y vierte las 2 tazas de leche entera. Añade a la leche el extracto de vainilla, la canela en polvo, la nuez moscada y la pizca de sal. Utiliza una cuchara o espátula para mover la mezcla de vez en cuando mientras se calienta, pero evita que llegue a hervir. El objetivo es que la leche absorba los aromas y los sabores de las especias.

El aroma que desprenderá la leche especiada te recordará a galletas recién horneadas, dando una sensación acogedora dentro de la cocina.

4. Incorporar la leche a la mezcla de yemas

Una vez que la leche esté caliente (pero sin hervir), retírala del fuego. En un proceso llamado temperado, comienza a verter lentamente la leche caliente sobre la mezcla de yemas y azúcar, mientras continúas batiendo sin pausa. Este paso es crucial: si añades toda la leche caliente de golpe, podrías cocinar las yemas y terminar con una textura grumosa.

Bate lentamente y de manera constante para lograr que las yemas se integren suavemente con la mezcla caliente sin cuajarse.

5. Espesar la crema

Después de integrar bien la leche y las yemas, regresa la mezcla combinada a la olla a fuego medio. Disuelve las 2 cucharadas de maicena en un poco de agua fría antes de añadirla; esto evita grumos. Vierte la maicena disuelta en la mezcla caliente y cocina a fuego medio, removiendo sin parar. Verás cómo progresivamente la mezcla comienza a espesar y a burbujear ligeramente.

Este proceso toma unos minutos y requiere paciencia: la maicena hará su trabajo para que la crema alcance una consistencia sedosa, firme pero no demasiado espesa.

6. Enfriar y refrigerar

Una vez que la crema ha alcanzado la textura adecuada, retírala del fuego. Con cuidado, viértela sobre la base de masa quebrada horneada. Déjala enfriar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos. Esto permite que la crema se asiente y que el calor residual disminuya gradualmente.

Luego, cubre la tarta con papel film y refrigérala durante al menos 2 horas. Este tiempo en frío permite que los sabores se intensifiquen y la crema se reafirme completamente.

7. Montar la crema y decorar

Justo antes de servir, pon la crema para batir en un bol frío y bátela hasta que esté bien montada y espesa. Extiende la crema batida sobre la tarta ya fría y crea una capa uniforme y esponjosa.

Para un acabado visual y aromático, espolvorea canela en polvo por encima con una batuta o colador fino. Este toque final no sólo realza el sabor, sino que también aporta una presentación tradicional.

8. Servir

Con un cuchillo afilado, corta porciones generosas y sirve a tus invitados. Esta tarta es ideal para acompañar con café caliente o té especiado, creando una experiencia completa al paladar.


Con estos pasos detallados, cualquier cocinero —desde principiantes hasta experimentados— puede preparar esta deliciosa tarta con confianza y precisión. Es una receta que no sólo destaca por su sabor, sino también por la forma en que integra tradición y sencillez.


Resumen de tiempos y porciones según receta original:

  • Rendimiento: 8 porciones
  • Tiempo total aproximado: 2 horas 40 minutos
    Todo esto con una textura cremosa, un aroma especiado inolvidable y una presentación que brilla en cualquier celebración navideña.

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