Esta tarta de queso de tres ingredientes es una opción increíblemente sencilla, rápida y deliciosa para quienes buscan un postre casero sin complicaciones. Con una textura cremosa y un sabor equilibrado entre lo dulce y lo suave, esta receta no requiere horno, ni técnicas complejas, ni ingredientes difíciles de conseguir. Ideal para una merienda, una celebración improvisada o simplemente para satisfacer un antojo dulce.
Ingredientes:
- 1 litro de yogur natural tipo griego o doble crema (asegúrate de que sea sin azúcar y de consistencia espesa)
- 1 lata de leche condensada (aproximadamente 395 g)
- 200 gramos de galletas tipo María o de té (tennis biscuits), trituradas finamente
Utensilios recomendados:
- Recipiente apto para microondas, de paredes altas (preferiblemente de vidrio o cerámica)
- Cuchara o espátula de silicona
- Cucharón para verter la mezcla
- Bol grande para mezclar
- Refrigerador
Instrucciones:
Paso 1: Preparar la base de galletas
Comienza triturando los 200 gramos de galletas tipo María o de té. Puedes hacerlo colocando las galletas en una bolsa plástica resistente y aplastándolas con un rodillo, o usando un procesador de alimentos si prefieres una textura más uniforme. Lo importante es que queden lo suficientemente finas para poder compactarlas bien al fondo del molde.
Una vez trituradas, vierte las galletas molidas en el fondo del recipiente que vayas a utilizar y presiona con firmeza usando el dorso de una cuchara o el fondo de un vaso, hasta formar una capa pareja. Esta será la base de la tarta. No necesitas añadir mantequilla ni ningún otro ingrediente, ya que la humedad de la mezcla superior ayudará a que se mantenga unida una vez refrigerada.
Paso 2: Mezclar el yogur con la leche condensada
En un bol grande, combina el litro de yogur natural espeso con la lata de leche condensada. Remueve con una espátula o batidor de mano hasta lograr una mezcla completamente homogénea. Es importante asegurarse de que ambos ingredientes estén bien incorporados para que la tarta tenga una textura suave y uniforme tras la cocción.
Paso 3: Verter sobre la base de galletas
Con cuidado, vierte la mezcla de yogur y leche condensada sobre la base de galletas ya preparada en el recipiente. Hazlo lentamente para evitar que la mezcla mueva o rompa la base. Una vez vertida, alisa la superficie superior con una espátula o el reverso de una cuchara, asegurándote de que quede bien nivelada.
Paso 4: Cocinar en el microondas
Introduce el recipiente en el microondas y cocina la tarta a máxima potencia (aproximadamente 800 a 1000 watts) durante 5 a 6 minutos. El tiempo puede variar ligeramente dependiendo del modelo y potencia de tu microondas, por lo que es importante observar la cocción. El centro de la tarta debe cuajar ligeramente y los bordes deben verse firmes. No es necesario que esté completamente sólida al sacarla, ya que al enfriarse terminará de tomar cuerpo.

Paso 5: Enfriar y reposar
Una vez que la tarta esté cocida, retírala con cuidado del microondas y deja que repose a temperatura ambiente durante unos minutos. Luego, introdúcela en el refrigerador durante al menos 2 horas, o hasta que esté completamente fría y firme. Este paso es fundamental para que la textura sea cremosa y consistente al momento de cortarla.
Paso 6: Servir
Una vez bien fría, puedes cortarla en porciones rectangulares o cuadradas con un cuchillo afilado. Puedes servirla sola, o si lo deseas, decorarla al gusto con frutas frescas como fresas o rodajas de kiwi, mermelada sin alcohol o incluso una ligera capa de miel o sirope natural.
Notas adicionales:
- Esta receta no contiene gelatina ni huevo, por lo que es ideal para personas con alergias a esos ingredientes.
- Puedes preparar la base con galletas integrales si deseas una opción ligeramente más saludable.
- Para un toque más ácido, puedes optar por yogur natural sin azúcar ni aditivos, ya que el dulzor de la leche condensada es suficiente para equilibrar el sabor.
Esta tarta de queso de tres ingredientes demuestra que con muy poco se puede lograr un postre casero sabroso, elegante y con una textura sorprendentemente suave. Una excelente opción para quienes no tienen horno, para los principiantes en la repostería, o para cualquier persona que quiera disfrutar de un dulce sin esfuerzo.