Este estofado combina la suavidad del bacalao con la textura jugosa de las gambas, todo envuelto en una salsa aromática a base de vegetales frescos y caldo de pescado. Es un plato equilibrado, lleno de matices y perfecto para disfrutar de los sabores del mar en una preparación sencilla pero reconfortante. La mezcla de tomate, pimiento y hierbas frescas aporta color, frescura y profundidad, mientras que el delicado toque del perejil realza cada ingrediente sin opacarlo.
Ingredientes
- 400 g de lomo de bacalao
- 300 g de gambas peladas
- 2 tomates, cortados en cubos
- 1 cebolla, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 pimiento rojo, cortado en tiras
- 150 ml de caldo de pescado
- 1 cucharada de concentrado de tomate
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de perejil fresco, picado
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones
1. Preparación inicial de los ingredientes
Antes de comenzar la cocción, asegúrate de tener todos los ingredientes listos y organizados. Corta los tomates en cubos medianos, procurando conservar sus jugos. Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo para que se integren bien en la base del sofrito. Corta el pimiento rojo en tiras uniformes para que su cocción sea pareja. Si el bacalao no está ya en porciones, córtalo en trozos medianos de tamaño similar, de modo que se cocinen de manera homogénea. Reserva las gambas peladas bien limpias.
2. Sofrito aromático
Coloca una sartén grande o una cazuela amplia a fuego medio y añade las dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando el aceite esté caliente, incorpora la cebolla picada y el ajo. Sofríe durante 2 a 3 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera para evitar que el ajo se queme. La cebolla debe volverse translúcida y ligeramente dorada, liberando su dulzor natural y formando una base aromática intensa.
3. Incorporación de los vegetales
Añade el pimiento rojo en tiras a la sartén y mezcla bien con el sofrito. Cocina durante un par de minutos para que comience a ablandarse. Luego incorpora los tomates cortados en cubos junto con su jugo y agrega la cucharada de concentrado de tomate. Remueve cuidadosamente para integrar todos los ingredientes. Reduce ligeramente el fuego y cocina durante aproximadamente 5 minutos, permitiendo que los vegetales se ablanden y que el tomate se deshaga parcialmente, creando una salsa espesa y fragante.

4. Cocción con el caldo
Vierte los 150 ml de caldo de pescado en la preparación. Mezcla bien para desprender cualquier sabor adherido al fondo de la sartén. Ajusta el fuego a medio-bajo y deja cocinar a fuego lento durante unos 10 minutos. Durante este tiempo, la salsa se reducirá ligeramente y los sabores se concentrarán, logrando una textura más ligada y profunda. Remueve ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme.
5. Cocción del bacalao
Cuando la salsa haya tomado cuerpo, incorpora los trozos de bacalao distribuyéndolos de manera uniforme en la sartén. Procura que queden parcialmente sumergidos en la salsa para que absorban su sabor. Cocina a fuego lento durante unos 5 minutos, sin remover en exceso para evitar que el pescado se deshaga. El bacalao estará listo cuando su carne se vea opaca y se separe fácilmente en láminas al presionarlo suavemente con un utensilio.
6. Añadir las gambas
Incorpora las gambas peladas a la sartén, distribuyéndolas alrededor del bacalao. Cocina durante 3 a 5 minutos adicionales. Notarás que las gambas cambian de color, volviéndose rosadas y firmes al tacto. Es importante no prolongar demasiado esta etapa para evitar que se vuelvan gomosas. Durante este paso, la salsa terminará de integrarse con los jugos naturales del marisco, intensificando aún más el sabor del conjunto.
7. Ajuste final y presentación
Prueba la salsa y ajusta con sal y pimienta al gusto. Espolvorea la cucharada de perejil fresco picado justo antes de servir para aportar un toque herbal y fresco. Sirve el estofado bien caliente, asegurándote de incluir en cada plato trozos de bacalao, gambas y abundante salsa con vegetales.
Este estofado puede acompañarse con arroz blanco, pasta o patatas al vapor, que absorberán la salsa y completarán la experiencia culinaria con una base suave y reconfortante.
Disfruta de un plato lleno de sabor, donde la delicadeza del bacalao y la intensidad de las gambas se unen en una preparación sencilla, aromática y profundamente satisfactoria.